El embajador de Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas, reclamó que se agilice el tratamiento legislativo del acuerdo bilateral de comercio e inversión conocido como ARTI. En ese mismo sentido, planteó la necesidad de que Argentina ingrese en el acuerdo de patentes y que se use tecnología segura, no de “países comunistas” para la protección de la innovación.
Del otro lado, el Gobierno confía en que los procesos se acelerarán, tanto sobre el ARTI como con el tratado de patentes (PCT), y aduce las demoras en su aprobación local a complejidades en su aplicación en Estados Unidos.
Durante su participación en el AmCham Health Forum, el embajador planteó que Argentina tiene que avanzar con tres prioridades para lograr avances concretos en innovación y tratamientos de salud, junto con mayores inversiones en el sector.
Como primer punto, pidió poner en marcha el tratado bilateral. “(Hay que) poner en marcha el ARTI. Ya pasaron ocho meses y esperamos dar el próximo paso. Queremos verlo plenamente aprobado e implementado. La embajada está trabajando para encontrar oportunidades y resolver obstáculos”, dijo.
Como segundo punto, pidió “proteger las patentes y los datos regulatorios que demuestra la seguridad y la eficiencia de los productos. Toda esa información tiene que estar protegida por redes seguras que no están controladas por gobiernos comunistas, con reglas claras y sin demora”.
Por último, pidió que Argentina se sume al Tratado de Cooperación de Patentes (PCT), para facilitar “la presentación internacional de patentes para científicos y empresas argentinas. Queremos innovación en Argentina, queremos que se produzca acá, que se investigue acá y que genere trabajo acá”.
En esa línea, recordó que las empresas nucleadas en CAEME, la Cámara que reúne a los principales laboratorios internacionales, proyectan inversiones por u$s 8000 millones en los próximos seis años. Sin embargo, agregó que “para convertir esa oportunidad en resultados, necesitamos reglas claras, seguridad jurídica y procesos que funcionan a tiempo”.
Por último, anticipó que la administración de alimentos y drogas (FDA por sus siglas en inglés), planea abrir una oficina en la embajada de Estados Unidos en el país hacia 2027.

Las hipótesis detrás de la demora del PCT
Desde el sector privado mantienen las dudas sobre las demoras que el Congreso ha tenido respecto del PCT. Hace unas semanas, se cayó subitamente una reunión de comisión que se disponía a tratar la adhesión de Argentina.
Si bien el monto de inversión mencionado por Lamelas es un compromiso que espera mayor “seguridad jurídica” de la mano del tratado, las empresas aseguraron que avanzaron en sus inversiones en el país de todas formas.
La mayor traba que les representa hoy la falta del marco legal de patentes es en las nuevas investigaciones y el desarrollo de drogas que fusionan patentes. Es decir, si dos moléculas tienen su patente por separado, su fusión para un tratamiento en particular es objeto de debate sobre si corresponde o no una nueva patente.
Desde el Gobierno confían en que el miércoles próximo se dará la reunión de comisión del Senado. Uno de los apuros es lograr que el tratamiento avance antes de la llegada, hacia fin de mes, de una misión con las máximas autoridades de Estados Unidos en materia de patentes y propiedad intelectual.
Diputados ya aprobó la adhesión de Argentina. El sector privado no ve problemas en que esta se concrete con la exclusión del capítulo 2, que responde a la revisión cruzada de patentes con otros países. “Solo queremos que avance”, plantearon desde un gran laboratorio.
Otra de las cuestiones en duda por parte de las empresas y en línea con el reclamo de Lamelas era la implementación plena del ARTI, que todavía no fue tratado por el Congreso.
Una de las trabas responde a la judicialización de los aranceles por parte de la justicia de Estados Unidos, lo que impedía la plena vigencia del tratado y los beneficios concretos para Argentina. El único beneficio que sí regía es el cupo de exportación de carne, que se llevó a 800.000 toneladas y que ya fue cubierto por los exportadores argentinos, que aún esperan que el gobierno estadounidense defina si lo extenderá para el año próximo, dado que entró en vigencia por decreto presidencial.
La semana pasada se destrabó gran parte del obstáculo que atravesaba Estados Unidos, lo que dio viento de cola al tratamiento local, o al menos eso esperan desde los despachos oficiales.
El argumento oficial es que gran parte del ARTI se fue implementando de manera paralela a su tratamiento parlamentario. Un ejemplo de ello es la declaración conjunta con Estados Unidos y México para controlar la importación de productos fabricados con trabajo forzoso, algo que en paralelo trabaja Cancillería y que espera por la revisión del área de Legal y Técnica.

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