La dinámica del poder adquisitivo durante el gobierno de Javier Milei presenta un comportamiento dispar, con algunos grupos poblacionales que se ubican entre los “ganadores” y otros que se mantienen entre los “perdedores”.
Al respecto, un análisis de Nadin Argañaraz, economista y titular del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), detalló cuál fue la evolución real de los ingresos —ajustados por inflación— desde noviembre de 2023, mes anterior a la asunción de la gestión libertaria.
Entre los grupos analizados se encuentran los empleados privados registrados, los empleados públicos nacionales, los empleados públicos provinciales, los jubilados que únicamente reciben sus haberes mensuales, los jubilados que cobran el haber mínimo y un bono compensatorio de hasta $ 70.000 (congelado desde marzo de 2024) y los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH).
El análisis da cuenta de que los titulares de la AUH y los adultos mayores que cobran un haber previsional son los únicos dos grupos que tuvieron un aumento de sus ingresos reales respecto de noviembre de 2023.
Cabe aclarar que, en el caso de la AUH y las jubilaciones, los ingresos están indexados por inflación, con un rezago de dos meses. Así, considerando que el aumento de junio fue de 2,6% y que durante ese mes la inflación fue de 1,9%, se registró una suba real de 0,6%.
Según Argañaraz, los receptores de la AUH registraron un aumento real de 100,5% entre noviembre de 2023 y junio de 2026. Es decir, al aplicar el ajuste por inflación, se concluye que su ingreso se duplicó.
“Han tenido un ingreso acumulado extra equivalente a 26 AUH de noviembre de 2023”, señaló.
En segundo lugar aparecen los jubilados que únicamente perciben sus haberes mensuales, con un incremento real de 9,1% y un ingreso extra equivalente a 1,2 haberes de noviembre de 2023.

Entre los grupos que registraron caídas en su poder adquisitivo, los asalariados formales privados son los que menos ingresos perdieron, con una baja real de 3,6% entre noviembre de 2023 y mayo de 2026. Registraron, además, una pérdida acumulada equivalente a un salario de noviembre de 2023.
Les siguen los jubilados que perciben sus haberes mensuales y un bono fijo de hasta $ 70.000, con una caída real de 9,7%, tomando como referencia el aumento que recibieron en junio de este año.
“Han perdido el equivalente a 1,9 ingresos de noviembre de 2023. Para que el bono compensatorio mantenga su poder adquisitivo de noviembre de 2023, debería ser de $ 155.000 en lugar de $ 70.000”, sostuvo Argañaraz.
En los últimos dos lugares de la lista se encuentran los empleados públicos provinciales y nacionales, que registraron una caída de sus ingresos reales de 9,8% y de 36,5%, respectivamente.
Respecto de noviembre de 2023, los empleados públicos provinciales registraron una pérdida acumulada equivalente a 3,4 salarios de ese mes. En el caso de los empleados públicos nacionales, la pérdida ascendió al equivalente a 8,8 salarios.

Jubilaciones, AUH y asalariados: qué puede suceder en los próximos meses
Más allá de la evolución reciente de cada grupo, la trayectoria del poder adquisitivo en los próximos meses dependerá de factores distintos según el tipo de ingreso.
Considerando que los montos de la Asignación Universal por Hijo y de las jubilaciones se ajustan por inflación, Argañaraz remarcó que los ingresos “podrían mejorar levemente en función del grado de desaceleración” que registre el índice de precios.
En el caso de los empleados públicos, aseguró que, a nivel nacional y provincial, es probable que "no haya una mejora del poder adquisitivo, dado el contexto de estrechez fiscal que atraviesan”.
Por su parte, el desempeño de la actividad económica y la productividad serán claves para que los empleados privados formales recuperen poder adquisitivo.
Los últimos datos muestran que la recuperación sigue siendo débil y concentrada. La actividad económica (EMAE) cayó 0,5% mensual en mayo, encadenó su segundo retroceso consecutivo y apenas creció 0,2% interanual. En los primeros cinco meses de 2026 acumuló una expansión del 1,7%.
Según la consultora Invecq, la concentración de la recuperación en sectores más intensivos en capital (agro y minería) limitó su impacto sobre el mercado laboral. Desde noviembre de 2023, el empleo privado registrado perdió 235.000 puestos, con la industria (83.000), la construcción (61.000) y el comercio (9.300) entre los sectores más afectados.
A este escenario se suma la debilidad de los salarios. “El resultado es una masa salarial real del empleo formal privado debilitada simultáneamente por la caída del empleo y de los ingresos”, consignaron.
Los últimos datos difundidos por el INDEC muestran que los salarios registrados subieron 1,8% en mayo, lo que implica una caída real del 3,4% interanual. Los privados aumentaron 2%, con una baja real del 2,9% interanual, mientras que los públicos avanzaron 1,5%, con una caída real del 4,3% interanual.

Según cálculos de Invecq, en el promedio de los primeros cinco meses del año, el salario registrado cayó 3,1% interanual en términos reales. El sector privado registró una baja real interanual del 3,2%, mientras que el sector público reflejó una caída real interanual del 3%.
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