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Para ministros de Economía peronistas, nada desequilibra más que otro peronista

El discurso de Cristina Kirchner apuntándole al Gobierno en general y la política económica en particular repite una trayectoria de exabruptos y desboques que desequilibran la propia política económica de administraciones de su mismo signo político.

El discurso de Cristina Kirchner del lunes, sentando doctrina económica y soltando bombas atómica sobre el Gobierno no debería sorprender a los economistas peronistas. A ningún ministro de Economía peronista.

No sólo por lo descabellada de varias de sus ideas sobre el mundo, sino porque desbaratar planes en marcha es un recurso en la claudicación de la administración ante las necesidades políticas de los presidentes peronistas a lo largo de la historia. Un par de ejemplos.

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Retrocedamos al 2 de enero de 2002. Estallido por el aire de la Convertibilidad, renuncia de Fernando de la Rúa y tránsito por dos presidentes provisorios de la Nación hasta la llegada del interino Eduardo Duhalde.

Sensible a la presión, Duhalde en el Congreso anuncia entonces su célebre: "Se respetarán las monedas en que los depósitos fueron hechos, el que depositó dólares recibirá dólares".

Dispuesto a galopar la crisis, convocó al equipo técnico peronista que trabajaba desde hacer tiempo en cómo desactivar la máquina creada por Domingo Cavallo, caída por la fuerza de los shock externos, desequilibrios políticos internos, apreciación extrema del peso, recesión, falta de empleo y profundo descontento social.

Duhalde da su discurso inaugural en el Congreso ese 2 de enero, mientras los equipos de Economía encabezados por Jorge Remes Lenicov diseñaban la estrategia de salida del 1 a 1 del peso con el dólar.

Pensaban cómo devaluar calibrando daños de deudores y acreedores en los contratos en moneda extranjera. Un mecanismo de relojería económico y social.

El presidente peronista cedió a la presión de las clases medias en llamas. Costó rédito político ese incumplimiento y demoras en la solución que el equipo económico peronista de Remes Lenicov instrumentó, decepcionando la ansiedad de los ahorristas.

La presión de vastos sectores asfixiados por el corralito de Domingo Cavallo para evitar la sangría de argendólares de los bancos activó la bomba social y su demanda de que los bancos les devuelvan los depósitos en moneda original.

Sensible a la presión, Duhalde en el Congreso anuncia entonces su célebre: "Se respetarán las monedas en que los depósitos fueron hechos, el que depositó dólares recibirá dólares".

Remes Lenicov, es decir, el equipo del Gobierno, había planificado y organizado otra cosa: una devolución ordenada de los depósitos a ahorristas de acuerdo con el poder adquisitivo de cada uno, y temporalmente en la medida en que se organizaran los bancos.

El presidente peronista cedió a la presión de las clases medias en llamas. Costó rédito político ese incumplimiento y demoras en la solución que el equipo económico peronista de Remes Lenicov instrumentó, decepcionando la ansiedad de los ahorristas.

El Perón de la gente

Carlos Leyba, ex integrante del equipo equipo de José Ber Gelbard, el ministro de Economía que le impuso Juan Perón a Héctor Cámpora, recuerda con amargura "exabruptos" aguafiestas del General.

Tras la aplicación de un plan consentido por todos los partidos, pero resistido por "la Tendencia Revolucionaria" del peronismo, se logró reducir la inflación de 60,3% en 1973 al 24,20% en 1974.

En diciembre de 1973, relata Leyba, Perón va a la CGT y proclama la "inflación cero", con lo cual desbarata un intento de flexibilización de ciertos controles que se habían impuesto tras la sobrerremarcación preventiva que los empresarios aplicaron previa a la llegada del gobierno "montonero" de Cámpora, el original. 

Se demoró la aplicación de un plan de "normalización", que de todos modos murió con el retiro de la actividad de Juan Perón el 12 de junio y su muerte el posterior el 1° de julio.

Con lo cual, se demoró la aplicación de un plan de "normalización", que de todos modos murió con el retiro de la actividad de Juan Perón el 12 de junio y su muerte el posterior el 1° de julio.

¿Cuál será el efecto de la interna y de la acción detonadora de Cristina Kirchner en los planes en marcha del Gobierno, como el acuerdo con el FMI, la obtención de financiamiento adecuado, la llegada de más inversiones?

El riesgo país arriba de 2200, el piso de los activos por el suelo, la incertidumbre y la inflación tal vez sean algunos de ellos.

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