

Ingrid Daniela Vera Figueroa planeó una jornada única para celebrar sus 42 años en contacto con la naturaleza. Minutos antes de iniciar el ascenso a la cumbre del volcán Llaima, en el sur de Chile, grabó un video emotivo. “Espero que Dios me acompañe en este día maravilloso, estoy súper feliz”, expresó la mujer, que luego fallecería, ante la cámara de su celular.
Acompañada por un grupo de excursionistas, comenzó la travesía con entusiasmo y una leve incertidumbre por el desafío. Sin embargo, la fatalidad aguardaba a los 2000 metros de altura, en medio del imponente paisaje de nieve. Alrededor de las 15 horas, un inesperado resbalón alteró el destino del festejo de manera definitiva.
¿Cómo fue la muerte de esta mujer que festejaba su cumpleaños?
Por causas que la Justicia aún investiga, la andinista perdió el equilibrio en una zona de alta complejidad y riesgo. Ingrid se deslizó por una ladera empinada y cayó al vacío desde una altura aproximada de 600 metros. El fuerte impacto contra las formaciones rocosas cubiertas de hielo le provocó la muerte de forma inmediata.
La mujer falleció al caer al vacío desde un pico de 600 metros.
La alerta a las autoridades activó de inmediato un complejo operativo de emergencia en la reserva natural Conguillío. Personal de Bomberos de Cherquenco y equipos policiales del GOPE intentaron alcanzar el punto del impacto antes del anochecer. No obstante, las ráfagas de viento y el violento temporal de nieve obligaron a suspender las maniobras.
La búsqueda se retomó recién a las 6:30 de la mañana siguiente, cuando las condiciones climáticas otorgaron una breve tregua. Los brigadistas especializados lograron descender de forma manual por los sectores más críticos para recuperar el cuerpo.
Las autoridades locales confirmaron que el grupo de andinistas no había completado el registro obligatorio de ascenso.
La noticia causó una profunda conmoción en la comunidad escolar donde asistía el hijo menor de la víctima. Quienes la conocían la describieron en redes sociales como una madre comprometida, sumamente responsable y de gran calidez humana. Su trágica partida transformó lo que debía ser una fiesta de cumpleaños en una dolorosa despedida.















