Impulsadas por un salto del 33,6%, las exportaciones tocaron un techo de u$s 8914 millones en abril y fueron determinantes para que la balanza comercial arroje un superávit de u$s 2711 millones.
Las importaciones (u$s 6204 millones) también contribuyeron con una desaceleración de 4% interanual, explicada por una baja de 7,7% en las cantidades, mientras los precios subieron 4,1%.
Respecto al saldo a favor, se trata de un crecimiento de u$s 2496 millones respecto al magro saldo del mismo mes del año pasado de tan sólo u$s 204 millones.
La clave del resultado radicó en el frente exportador, a partir de un alza de 43,3% en las manufacturas de origen industrial (MOI) que sumaron u$s 2528 millones y de 25% en las manufacturas de origen agropecuario (MOA) que aportaron u$s 2705 millones.
EN ABRIL LAS EXPORTACIONES DE BIENES ALCANZARON UN NUEVO MÁXIMO HISTÓRICO
— totocaputo (@LuisCaputoAR) May 20, 2026
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✅ En abril se alcanzó un máximo histórico en valores tanto en las exportaciones totales como en las de Combustibles y Energía, en tanto se registró el valor más alto desde noviembre de 2012 para…
“En los primeros 4 meses del año las exportaciones ascendieron a u$s 30.820 millones, superando en un 21,5% el nivel alcanzado en igual período de 2025, en tanto la balanza comercial acumuló un superávit de u$s 8277 millones”, destacó el ministro Luis Caputo en X
Este salto interanual del 33,6% estuvo apuntalado principalmente por una sólida recuperación de las cantidades exportadas (20,6%), acompañada por una evolución favorable de los precios (10,8%).

En términos de tendencia de corto plazo, la serie desestacionalizada mostró un avance del 1,0% respecto a marzo, consolidando una curva ascendente que el Palacio de Hacienda sigue de cerca como principal motor de acumulación de reservas.
Palancas y sorpresas de la exportación
El récord exportador de abril no estuvo impulsado únicamente por el agro que mostró un sólido desempeño; detrás del salto apareció con fuerza un nuevo bloque de sectores dinámicos vinculados a la energía y la minería, con el petróleo, el oro y el litio como protagonistas centrales.
El principal motor fue el rubro de combustibles y energía, que registró una suba de 85,9% y aportó u$s 718 millones adicionales respecto de abril del año pasado. El salto estuvo explicado por mayores exportaciones de petróleo crudo y carburantes, en un contexto de fuerte expansión de cantidades exportadas (53,2%) y mejora de precios internacionales (21,3%).
El petróleo crudo se consolidó además como uno de los productos estrella del comercio exterior argentino: fue el segundo bien más exportado del país, sólo detrás del maíz.
A ese fenómeno se sumó el avance de las manufacturas de origen industrial (MOI), con especial incremento de las ventas de piedras y metales preciosos, material de transporte terrestre y productos químicos.
En ese esquema, el oro y el litio ganaron protagonismo. El “oro para uso no monetario” apareció entre los diez principales productos exportados del mes y fue uno de los bienes más demandados por Estados Unidos.
El litio, en tanto, se afianzó como uno de los vectores de crecimiento de las exportaciones industriales hacia China. El informe del INDEC señaló que el aumento de las ventas al gigante asiático estuvo impulsado principalmente por las MOI y que casi la mitad de los envíos se concentró en carbonatos de litio, carne bovina y productos pesqueros.
El resultado fue un cambio en la composición del comercio exterior argentino: mientras los productos primarios y las manufacturas agropecuarias continuaron aportando volumen, el mayor dinamismo vino de sectores ligados a Vaca Muerta, la minería y los metales preciosos, que comenzaron a ganar peso como nuevas palancas de generación de divisas.
Frente industrial sin reacción
Las importaciones volvieron a mostrar en abril un dato que enciende alertas sobre el ritmo de la economía ya que continúan débiles las compras externas vinculadas a la producción industrial.
El dato más relevante apareció en la composición ya que las compras de piezas y accesorios para bienes de capital —clave para medir la actividad fabril— se desplomaron 17,4%, con una baja de 22,8% en cantidades. El INDEC atribuyó el retroceso principalmente a menores compras de piezas y accesorios para equipos de transporte.
Tampoco mostraron recuperación los bienes de capital, que cayeron 5,9%, mientras que los bienes intermedios apenas crecieron por efecto de precios: las cantidades importadas bajaron 0,9%.
La tendencia también se reflejó en Brasil, principal proveedor industrial de la Argentina. Las importaciones desde ese país retrocedieron 17,9% por menores compras de bienes intermedios y autopartes.
En contraste, aunque con desaceleración crecieron las importaciones de vehículos (3%) y bienes de consumo (0,8%) mientras las compras vía courier siguen escalando (126,2%).

















