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La carrera alcista de Wall Street tiene un grupo muy reducido de protagonistas. Detrás de los máximos históricos del Nasdaq y del S&P 500 aparece un fenómeno que empieza a preocupar incluso dentro de las grandes mesas de dinero: la concentración extrema del mercado en un puñado de compañías tecnológicas.

Sin embargo, lejos de desarmar posiciones, los multimillonarios y grandes fondos globales profundizan sus apuestas sobre esos nombres. Y para el inversor argentino hay un dato clave: gran parte de esas empresas cotiza en la plaza local a través de Cedear.

Una radiografía reciente sobre las carteras de los llamados “superinversores” (grandes hedge funds, family offices y administradores multimillonarios) muestra cuáles son hoy las acciones más repetidas dentro de Wall Street. El ranking funciona casi como una hoja de ruta de hacia dónde fluye el capital global.

En la cima aparecen gigantes como Alphabet (Google) Microsoft Corporation, Amazon y Meta Platforms. Todas ellas en el top 10 de las compañías más grandes del mundo por capitalización bursátil. También sobresalen Visa Inc., Berkshire Hathaway, Taiwan Semiconductor Manufacturing y Apple Inc..

Así, los grandes jugadores siguen convencidos de que la inteligencia artificial todavía tiene recorrido. Pero, al mismo tiempo, ya no buscan solamente crecimiento explosivo. Empiezan a privilegiar compañías que combinan liderazgo tecnológico con negocios capaces de generar caja incluso en escenarios de tasas altas y desaceleración económica.

En Wall Street, el trade de IA ya dejó de ser únicamente Nvidia. El mercado analiza toda la infraestructura que hace posible ese negocio.

Microsoft domina la nube corporativa con Azure y se convirtió en uno de los grandes distribuidores globales de inteligencia artificial gracias a OpenAI. Amazon avanza por el mismo camino con AWS y automatización logística. Alphabet ya no es vista solamente como el dueño del buscador más grande del mundo, sino como una plataforma integral de IA, cloud y publicidad automatizada.

Meta, en tanto, utiliza inteligencia artificial para potenciar desde publicidad hasta automatización de contenido y monetización digital.

En ese contexto, la presencia de Taiwan Semiconductor Manufacturing también es una señal potente. La empresa taiwanesa es hoy uno de los pilares invisibles del mercado global porque fabrica los chips avanzados que utilizan prácticamente todas las compañías líderes del sector tecnológico. En otras palabras: sin TSMC, gran parte del boom de IA simplemente no podría funcionar.

Pero la radiografía también deja otra lectura menos obvia. Los multimillonarios no apuestan solamente a crecimiento agresivo. La presencia de Visa y Berkshire Hathaway revela que existe una fuerte búsqueda de negocios defensivos, dominantes y con márgenes extraordinarios.

Visa funciona casi como una apuesta estructural al consumo global y a la digitalización financiera, mientras que Berkshire continúa siendo una referencia clásica de estabilidad, flujo de caja y diversificación.

Cedear: los que miran en la City

En la City porteña, varios operadores sostienen que estos Cedear siguen siendo la vía más directa para capturar el flujo global sin necesidad de abrir cuentas en el exterior. Y remarcan que el mercado local todavía mantiene una fuerte preferencia por compañías vinculadas a inteligencia artificial, infraestructura tecnológica y servicios digitales.

Milo Farro, research de Rava Bursátil, comentó en charla con El Cronista que las “Big Tech” continúan con una performance heterogénea.

El experto aseguró que si bien todas mantienen fundamentos sólidos de largo plazo, compañías como Alphabet, Amazon y Apple operan cerca de máximos históricos, mientras que Microsoft y Meta todavía se encuentran rezagadas y cotizan aproximadamente “un 20% y 25% por debajo de sus valores récord, respectivamente”.

Por eso, desde una perspectiva de corto y mediano plazo, “Microsoft y Meta parecen ofrecer un mayor margen de seguridad a partir de los múltiplos de valuación actuales”, señaló Farro.

Incluso, en las ruedas de mayor volatilidad y corrección del sector tecnológico, “ambas compañías vienen mostrando una caída más moderada que el promedio de la industria”, comentó el estratega.

Sin embargo, comentó que Google continúa destacándose por los avances vinculados a inteligencia artificial, especialmente en integración de modelos e infraestructura, lo que sostiene un escenario constructivo para la compañía.

Por otro lado, para perfiles más conservadores o moderados, Farro dijo que: “Visa y Berkshire Hathaway aparecen como alternativas más defensivas dentro de la renta variable estadounidense”.

Y agregó: “Berkshire viene mostrando una descorrelación marcada respecto al S&P 500, producto de la decisión de mantener elevados niveles de liquidez y de las dudas que todavía persisten en torno a la sucesión de Warren Buffett. Visa, en cambio, se vio más afectada por la cautela sobre el sector financiero y el riesgo de que la inteligencia artificial transforme gradualmente el ecosistema de pagos digitales”, concluyó.

Así, detrás del boom de la inteligencia artificial, Wall Street envía una señal de que el capital global continúa refugiándose en compañías dominantes, con balances sólidos y capacidad de liderar la próxima ola tecnológica. Pero la concentración extrema del mercado en un puñado de nombres también empieza a transformarse en uno de los principales riesgos que observan las mesas de dinero.