Zoom editorial

La inflación "baila" sola, pero es la que marca los tiempos sensibles del plan

Cuando se pone la lupa sobre los tiempos de la gestión Milei, no solo se hace referencia a la demora que pueden sufrir las grandes reformas libertarias. La atención también está puesta en el delicado equilibrio que deben tener los indicadores económicos y sociales. Inversores y analistas miran con preocupación la curva de inflación: esperan que se llegue un punto de inflexión y empiece el descenso. La clase media, que ve como los salarios se evaporan cada vez a mayor velocidad, vive su día a día con la misma incertidumbre. La pregunta que muchos se hacen y no todos logran responderse, es de que depende la "operación rescate" para que estas variables se desinflen sin explotar y cuáles son sus chances de éxito.

Los consultores financieros llaman a este proceso "luna de miel" y lo miden con el precio de activos claves como el dólar (la brecha cambiaria, en realidad) y los bonos. Los politólogos, más descarnados, orientan sus encuestas para saber cuánto oxígeno social tiene un gobierno para avanzar con su plan original antes de que el dolor del ajuste provoque conflictos y achique su capacidad de maniobra.

La inflación porteña de diciembre marco 22,1%. Otros consultores privados ubican el promedio nacional del Indec en torno a 25% y los más incrédulos anotan cifras cercanas a 30%. El Presidente cree que en caso de darse este porcentaje es un "numerazo", porque su proyección daba 45%.

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Lo que hizo Milei fue decirle a los asalariados que el "operativo rescate" va bien, siempre y cuando se use su base, que usa el peor pronóstico como algo viable. Ya lo hizo en el discurso de asunción, cuando señaló que caminábamos a un ritmo de inflación de 15.000% anual.

El dato, no obstante, es que no hay fuerzas de rescate. La única caballería que acepta tener Milei es el Ministerio de Capital Humano, que saldrá en apoyo solo de la población más vulnerable vía la AUH, la tarjeta Alimentar y bonos para jubilados. El resto dependerá de que los empresarios le den credibilidad al plan y crean que el ajuste fiscal y monetario derivará en menos inflación o frenen sus aumentos porque al precio actual venden menos. En ambos casos, el Excel cierra con recesión.

La inflación de enero crecerá menos por el parate en bienes pero empezará a sentir el impacto en tarifas y servicios. Acumulará 50%, poniendo al rojo el termómetro más sensible de todos. Medir estos tiempos y atender si evolución no hace ni más ni menos liberal a Milei. Por el contrario, lo puede mostrar como un mandatario responsable, comprometido con todos los impactos de su programa.

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Comentarios

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  • NAE

    Nestor Alfonso Escalante

    Hace 5 minutos

    bien dicho y creo que es importante subrayar que la idea de la competencia funciona bien en economías competitivas o en aquellos sectores en que tal premisa se cumple. por el contrario donde existe formas monopólicas u oligopólicas en lugar de competencia hay abuso y ahí existe un deber de control indelegable del estado (liberal) que por el momento no se ve. Es llamativo que las dos prepagas dominantes del mercado, por ejemplo, hayan evaluado que sus precios deben aumentar exactamente lo mismo y en tiempos similares. Competencia si, cartelización NO.

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