Ayer el común denominador en las mesas de dinero era de haber sido víctimas de una infidelidad, de un engaño oficial. Duele más cuando lo hace alguien de quien no se esperaba ese accionar. Del kirchnerismo siempre se aguardaba todo tipo de violaciones. Nada del accionar del Ministerio de Economía o del Banco Centraldurante las gestiones de Néstor y Cristina Kirchner o de la de Alberto Fernández podía sorprender.
Los inversores estuvieron preparados para lo peor en los años K. Desde la estatización de las AFJP, la sensación fue de alta desconfianza y la expropiación de YPF no llamó la atención. La violación de contratos se naturalizó. Se llegó a una situación en la que el 50% de los activos de los bancos eran títulos públicos. Como esas administraciones generaron infinidad de distorsiones, generaron también infinidad de arbitrajes posibles, llámense rulos, puré u otro tipo de operaciones que dejaban fuertes ganancias.

La extinción de las Letras Fiscales de Liquidez dispuesta al momento del acuerdo con elFMI y el levantamiento del cepo a las personas humanas es una sana medida. El problema y el enojo del mercado fue por cómo se la está llevando a cabo. Las tasas de interés se iban a fijar en el mercado, endógenamente, pero ayer súbitamente apareció el BCRA pagando 37% anual.
¿El miedo a flotar? Que el dólar vuelva a ser tema de conversación no es buena señal. Por ello la decisión oficial de quemar naves. Primero fue el anuncio de una "operación flash", de una licitación del Tesoro por fuera del calendario. Y ayer el segundo golpe, con la aparición del BCRAdirectamente saliendo con una aspiradora gigante de pesos. Quedó claro que la prioridad número uno es la desinflación de la economía y la estabilidad del tipo de cambio. Que flote pero tampoco que haya una volatilidad que altere las expectativas de los agentes económicos. Y si para ello hay que alterar planes iniciales, incluyendo promesas como la endogeneidad de las tasas, se las altera.
¿Curará el tiempo esta herida? Seguramente. Quizás duele más porque quien generó la confusión o alteró sus promesas era alguien del cual no se lo esperaba. Una suerte de fuego amigo.
Y claramente se podía haber evitado ese innecesario ida y vuelta de las tasas, el precio de las Letras y Bonos en pesos y del dólar. Los inversores han paso por todo tipo de violaciones en la Argentina, desde los defaults, el plan Bonex con plazo fijos que se convirtieron en bonos, la pesificación, el corralito, y los aportes voluntarios a las AFJP que nunca fueron devueltos. ¿Todo pasa? En este caso, pasará. El dolor, de nuevo, era producto de que provino de un actor del cual se esperaba fidelidad absoluta.
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