El cierre de mayo en lo financiero mostró al riesgo país por debajo de los 500 puntos. Surgió una señal clave: se van alineando gradualmente los rendimientos del bono que vence en la actual gestión de Javier Milei con los que vencen a partir del 2028.
Cuando Julio César se encontraba al mando de sus legiones, el río Rubicón marcaba la frontera natural entre su provincia, la Galia Cisalpina e Italia, bajo auoridad del Senado de Roma. Existía una ley romana que prohibía expresamente a cualquier general cruzar ese río con tropas armadas. Hacerlo equivalía automáticamente a declarar la guerra al Estado romano. Desde entonces, “cruzar el Rubicón” pasó a significar tomar una decisión audaz y sin retorno.

La semana pasada aparecieron más inversores que se animaron a cruzar el Rubicón financiero, las elecciones del 2027. El AO27 rinde 5% anual en dólares, mientras que sus similar al 2028 y 2029 rinden 7,5%. Todavía sigue siendo alto el diferencial de rendimientos. Hay además un tema: los sectores que más crecen, son los que menos empleo generan. Para que el riesgo político 2027 se vaya diluyendo, será clave que el crecimiento se vaya extendiendo a todos los sectores.
Luis Caputo anticipó la semana pasada que “la economía se llevará puesta a la política en el 2027”. Apuntó a que la bonanza hará que la previa electoral no tenga sobresaltos y que barra a candidatos opositores que prometan giros. El que hoy promete volver al déficit fiscal, pierde. Ya ocurrió en 1995 y 1999 con la Convertibilidad. Candidato que decía que la modificaba, candidato que perdía votantes. Es el gran avance.
Alea Iacta Est (la suerte está echada).
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