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¿Sos un acumulador digital? Qué es el Síndrome de Diógenes virtual y 5 ideas para un detox de tus archivos y chats

Cómo ordenar los archivos digitales para tener más productividad y creatividad. Los celulares con cada vez mayor capacidad de almacenamiento son una trampa. Igual que otros dispositivos. Incluso los chats de WhatsApp 'juntan' mensajes, fotos, memes y stickers que no vale la pena guardar.

Quizás hayas oído hablar de Diógenes, aquel filósofo griego que vivió como un vagabundo en las calles de Atenas, convirtiendo la pobreza material extrema en una virtud. Sus únicas pertenencias eran un manto, una bolsa de piel, un bastón y un pequeño cuenco.

Siglos después, su nombre identifica al trastorno que padecen millones de personas: son acumuladores compulsivos de cosas innecesarias. Parten de la base de que alguna vez lo van a necesitar, y "por las dudas", todo lo acumulan.

El asunto es que la sumatoria de tantos objetos se convierte en montañas de inutilidades físicas y hasta emocionales, que, a su vez, se transforman en un caos y una maraña de enorme tamaño de la que la persona no logra salir.

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El nuevo síndrome de Diógenes digital

Todos guardamos en nuestros dispositivos electrónicos material que, posiblemente, sabemos que jamás vamos a volver a necesitar. Incluso tenemos esas fotos que salieron movidas, o aquel archivo que ya fue reemplazado por un documento que quedó firmado y es el único que tiene validez. Sin embargo, por algún motivo, los conservamos, al igual que conversaciones de Whatsapp en tener chats, llenos de memes y stickers. ¿Por qué no podemos eliminarlos de un plumazo?

La mayoría de las personas no sigue ningún tipo de orden ni protocolo de archivo en dispositivos electrónicos. Pese a disponer de múltiples servicios de almacenamiento, por no tener incorporado el hábito de la meticulosidad, dejan estar esos despojos digitales, incluso sin denominaciones claras, lo cual hace casi imposible encontrarlos en el improbable caso de que los necesitaran.  

El problema de esa cantidad de basura digital es que convierte en un caos nuestra productividad y arruina nuestra creatividad.

Por qué no podemos borrar o tirar lo que sabemos que no vamos a usar más

El fenómeno del que se empieza a hablar no implica que no podamos tener una copia de seguridad de todo lo que te resulta relevante, sino que es necesario, como una forma de reciclar la memoria RAM de los dispositivos (y, más aún, de nuestra mente), que hagamos una profunda limpieza descartando aquello que ya no sirve.

Cual clonados con el espíritu de una Marie Kondo cibernética, lo ideal es deshacerse de la idea de que retener da seguridad. Desde la mirada del coaching y la psicología, retener es sinónimo de estancamiento, de imposibilidad de avanzar y abrirse a lo nuevo.

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Cómo hacer un detox de archivos digitales en 5 pasos 

Aquel pequeño cuenco que el griego Diógenes tenía entre sus escasas pertenencias, un buen día se lo regaló a un niño al que vio tomando agua con las manos. Con la misma convicción, decisión y fortaleza interna, te propongo aplicar estos 5 pasos deshacerte de todo lo digital que no usás y -confiá en mí- no necesitarás jamás.

1- Ordená todos tus dispositivos digitales

Ya sé que se necesita tiempo y disciplina, porque no alcanza con ordenar una vez: es una tarea de todos los días

  • Dejá exclusivamente lo que sabés que vas as necesitar o lo que tiene valor afectivo. Todo lo demás... ¡Lo borrás sin más!
  • Separá por categorías, tantas como sean necesarias. Dentro de ellas, te recomiendo que dividas lo que es personal de lo laboral. Y que apliques siempre el mismo criterio: ese patrón, repetido en el tiempo, se va a convertir en un hábito permanente.
  • Lo ideal es que mantengas toda la información ordenada en un solo dispositivo, con su correspondiente back-up diario en la nube (o externo, si querés más seguridad). 

2- Eliminá todos los duplicados (de todo)

Fotos, documentos, presentaciones, memes, stickers. Es hora de dejar una sola copia de cada ítem, siendo sinceros sobre si realmente es siquiera necesario conservar al menos una versión.

En cuanto a la mensajería instantánea, seguro tuviste conversaciones de una sola vez con alguien: si no lo agendaste, borrá el contacto. Hacé también limpieza de grupos de WhatsApp o Telegram: no sólo en los que ya no participás, sino el contenido de los habituales. ¡Aplicá esa estrategia y liberate de todo lastre digital!

Y qué decirte de esa enorme cantidad de aplicaciones que alguna vez descargaste pero no usás? Bórralas y verificá que no tengas la renovación automática de la membresía. En mis consultorías, asesoré a personas que seguían pagando u$s 50 al mes por apps que no abrían hacía por lo menos 3 años.

Una vez que mandás todo a Eliminados, borralos del todo. Sí: andá a la Papelera y, sin dudarlo, vaciala. Así vas a lograr que el minimalismo digital sea uno de tus hábitos de bienestar.

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3- Ordená como si todo fuese a quedar a la vista

Imaginate que todo lo que tenés acumulado digitalmente se convierte en objetos. ¿Qué verías? ¿Te gustaría tenerlo delante de tus ojos todos los días? ¿Querrías que otras personas también vieran ese amontonamiento? Si durante este breve ejercicio sentiste incomodidad, vergüenza e incluso agobio porque "las cosas" se te venían encima... ¡Es el momento de pasar a la acción!

Usá "canastos" (carpetas) bien rotuladas (tituladas) con nombres que sean precisos para que puedas localizar cada material (documentos, información). Dentro, ponle divisores (subcarpetas) con el mismo criterio de claridad.

4- Evitá los Otros, Varios, Pendientes, A revisar

Te aseguro que es súper fácil que caigas en la tentación de que todo lo que no sabes dónde clasificarlo termines enviándolo a un lugar que sea el basurero del basurero: todos tenemos una carpeta que dice Pendientes, Otros, Varios, A revisar, A chequear. ¡No aflojes! Encontrale su lugar a cada archivo o borralo por completo.

En mis entrenamientos con altos ejecutivos en temas de gestión del tiempo, dedicamos uno o dos días completos a ordenar su computadora, celulares y otros dispositivos de trabajo. Es clave, para tu productividad y creatividad, saber qué priorizar, conservar y descartar.

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5- Amigate con el botón Borrar/Delete

El momento crítico llega cuando ya tenés todo ordenado. Es hora de hacer 'delete'. Claro que cuesta, por eso te comparto algunos trucos:

  • ¿Tenés miles (literalmente) de fotos de tu familia? Elegí la mejor. Las demás borralas. Andá a la papelera de reciclaje y volvé a eliminarlas.
  • ¿Se te acumularon cientos de correos electrónicos sin leer? Borrá todo lo que lleve más de un mes esperando respuesta. Y comprometete con vos mismo a mantener al día tu e-mail. 
  • ¿En tu casa hay muchos dispositivos que no usás hace tiempo? Donalos a alguna organización que recicle tecnología. Si ya no sirven, descartalos de manera segura (suelen tener componentes contaminantes, como las baterías).

Si aplicás estos pasos, vas a tomar consciencia del espacio de energía interna que ocupa todo lo que acumulás aunque no lo tengas frente a tus ojos

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