
Angelo tenía una urgencia. Su hijo necesitaba una operación médica de forma inmediata. El costo de la cirugía era muy alto y la familia no sumaba el dinero necesario. Ante la situación, Angelo tomó una decisión: decidió rifar su único auto, un vehículo que usaba todos los días.
El hombre armó la rifa. Cada número tenía un valor accesible para que las personas pudieran colaborar. Por eso, la respuesta de la comunidad fue rápida. Muchos compraron los boletos en pocos días. De esta forma, el dinero recaudado alcanzó para cubrir los gastos de la operación de su hijo.
El sorteo del auto y el gran ganador
El sorteo se realizó en la fecha programada. Un vecino de la zona sacó el número ganador y se convirtió en el nuevo dueño del auto de Angelo. Cuando el ganador se acercó a la casa de la familia para retirar el premio, el padre del niño enfermo le entregó las llaves del vehículo y los papeles correspondientes.
El auto es un Ford Ka modelo 1999 de color bordó.
El vecino tomó las llaves. Miró a Angelo y luego miró el auto. En ese momento, devolvió las llaves al padre. El ganador del sorteo rechazó el premio. Le dijo a Angelo que su única intención era ayudar. Afirmó que el auto debía quedarse con la familia porque ellos lo necesitaban más.

El desenlace y la condición que puso el ganador
El hijo de Angelo se llama Bastián, tiene 8 años y padece megacolon congénito. Esta enfermedad afecta los nervios de su intestino, le provoca dolores crónicos y altera su vida diaria. Por este motivo, la familia debe viajar desde Comodoro Rivadavia hasta el Hospital Garrahan, ubicado en la ciudad de Buenos Aires, donde el niño será sometido a la cirugía médica necesaria.
El comprador del boleto le devolvió el vehículo con una única condición: que lo vuelva a sortear para continuar con la recaudación de fondos. Ante este gesto, Angelo conservó el Ford Ka y ya puso en marcha la segunda rifa para sumar el dinero restante.
De esta forma, Angelo pudo obtener el dinero para la cirugía de su hijo y también conservar su vehículo para volver a sortearlo y costear el resto de los gastos.















