En esta noticia

Ubicado sobre la calle Aguirre, en pleno corazón de Villa Crespo, Horta es un proyecto liderado por la dupla de Lucas Díaz y Clara Chavarría —socios en el negocio y pareja en la vida— que planteó desde el día uno una ecuación clara: estacionalidad, trazabilidad de insumos y una política de elaboración 100% in-house.

La jugada rindió frutos con una velocidad inusual para el sector: apenas siete meses después de levantar la persiana, en 2024, la Guía Michelin los incluyó dentro de los Recomendados 2025, un honor que repitieron este año.

La estacionalidad es un rasgo distintivo de Horta. Renovaron su carta esta primavera. Foto: Gentileza Horta.
La estacionalidad es un rasgo distintivo de Horta. Renovaron su carta esta primavera. Foto: Gentileza Horta.

Un pasado portugués

Díaz es oriundo de Necochea, criado entre las harinas y los procesos de la cadena de panaderías de su familia. Chavarría proviene de Pehuajó, con el pulso del agronegocio marcado por la empresa paterna dedicada a la exportación de carnes silvestres y de caza.

Tras cruzarse en el mundo corporativo de Buenos Aires, el punto de inflexión llegó a principios de 2021 con su mudanza al Algarve de Portugal. Durante dos años, el know-how se pulió en el terreno: él alternó entre la escala de la cocina internacional, la exigencia del fine dining hotelero y la agilidad financiera de un bistrot francés boutique; ella, hizo carrera en comunicación y se especializó en sala, hospitalidad y enología.

Horta es un proyecto liderado por la dupla de Lucas Díaz y Clara Chavarría. Foto: Gentileza Horta.
Horta es un proyecto liderado por la dupla de Lucas Díaz y Clara Chavarría. Foto: Gentileza Horta.

En 2023, la pareja volvió a donde todo comenzó, pero diferentes. El resultado fue Horta —“huerta” en portugués—, un bistró de 28 cubiertos que sintetiza el concepto de la nueva bistronomía contemporánea.

Técnica y producción artesanal

El diferencial de Horta radica en situar al producto en el centro de la escena. “Nuestra cocina parte del producto y de la temporada, pero también de lo que tenemos ganas de cocinar en cada momento. Buscamos una cocina simple”, explican Lucas Díaz y Clara Chavarría a la hora de definir su impronta.

La ingeniería del menú se apoya en alianzas con pequeños productores del país para abastecerse de vegetales orgánicos, huevos de campo, quesos artesanales y pesca del día. La carta corta se compone de entradas, principales y postres, pero su verdadero motor es la flexibilidad. “El menú está muy vivo: se renueva por estación, salvo por dos o tres platos insignia, pero, además, todas las semanas tenemos platos fuera de carta con productos de microtemporada”, señala la dupla fundadora.

Se destacan sus tortellini de semolín orgánico. Foto: Gentileza Horta.
Se destacan sus tortellini de semolín orgánico. Foto: Gentileza Horta.

Entre las creaciones icónicas que han permanecido desde el día uno destacan sus tortellini de semolín orgánico con huevos de campo, parmesano estacionado durante 6 meses y salvia de la huerta. También conviven hits como los cigarros de ciervo con escabeche de remolacha. En la propuesta dulce, los helados y sorbets de elaboración propia marcan el ritmo. En la primavera, renovaron su carta para incluir invenciones más frescas como el crudo de pesca, cremoso de palta y mango o el orzo con alcauciles.

En un sector que suele tentar a los emprendedores con la multiplicación rápida de locales o la franquicia, la estrategia de Díaz y Chavarría pasa por profundizar las raíces y preservar la escala humana de todo lo que hacen.