
Buenos Aires volvió a tener presencia en uno de los principales escenarios gastronómicos de América latina. La ciudad participó en Sabor es Polanco 2026, el evento que se realizó el 14 y 15 de marzo en Campo Marte, en Ciudad de México, con una propuesta centrada en mostrar su identidad culinaria.
La participación se dio en un contexto particular: Argentina fue el país invitado, lo que amplificó la visibilidad de su oferta gastronómica. En ese marco, la Ciudad buscó consolidar una estrategia que viene sosteniendo en los últimos años: posicionar a Buenos Aires como destino gastronómico internacional.
Chefs y restaurantes que representan la gastronomía porteña
La propuesta estuvo encabezada por Gonzalo Aramburu, al frente del único restaurante argentino con dos estrellas Michelin, junto a Crizia, dirigido por Gabriel Oggero, y La Cabrera, de Gastón Riveira.
Cada uno aportó una mirada distinta sobre la gastronomía porteña. Aramburu representó la alta cocina, con foco en técnica y producto. Crizia llevó una propuesta contemporánea centrada en el mar y la trazabilidad, mientras que La Cabrera presentó una versión más ligada a la tradición, con platos basados en la carne, uno de los símbolos de la cocina argentina.
La participación de estos espacios buscó mostrar la diversidad de la cocina local y su capacidad de dialogar con públicos internacionales.

Degustaciones y promoción en Sabor es Polanco 2026
Durante el festival, Buenos Aires contó con un espacio propio dentro del pabellón argentino, donde se realizaron degustaciones, presentaciones y encuentros con distintos actores del sector.
Uno de los momentos destacados fue la barra de degustación premium, pensada para grupos reducidos. Allí se ofrecieron menús de tres pasos, en un formato que permitió un contacto más directo con periodistas, especialistas y público interesado en la gastronomía.
Entre las propuestas, Aramburu presentó un brochette de langostino austral con naranjas y azafrán de Córdoba, además de una crema helada de dulce de leche con pistachos. Crizia, por su parte, ofreció ostras patagónicas y platos con productos de mar, mientras que La Cabrera sumó opciones como choripán y sándwiches de picaña y mollejas, reforzando la presencia de la cocina argentina en el exterior.
Estrategia para posicionar a Buenos Aires en el mundo
La participación estuvo impulsada por Visit Buenos Aires, el ente de promoción turística internacional de la ciudad, junto con autoridades del sector público y privado.
La delegación incluyó a funcionarios y referentes del ámbito gastronómico, en una agenda que combinó presencia en el festival con actividades institucionales y encuentros con actores estratégicos.
En un escenario donde la gastronomía gana peso en la decisión de viaje, la ciudad busca consolidar su lugar como un destino que combina calidad, identidad y proyección internacional, apoyándose en sus cocineros y en una oferta cada vez más reconocida fuera del país.
















