Opinión

Este es el nuevo mantra de los RRHH: "Salgamos a inspirar, para manipular están las máquinas"

Algoritmos, robots, y otros nuevos jugadores están haciendo más eficiente el trabajo repetitivo, el que puede automatizarse, justo ahí donde el ser humano pierde su don de crear, de generar cosas nuevas, de pensar para hacer honor a su magnífica condición de ser humano. Esto no se reemplaza.

El 50% del total de empleo privado del mundo podría ser automatizado casi por completo en los próximos 15 años, de acuerdo con la firma McKinsey & Company. Suena aterrador, ¿qué nos queda a los humanos? Todo. La frase "las máquinas reemplazarán a los humanos" nos viene persiguiendo hace tiempo, y es verdad que la tecnología viene avanzando rápido, pero viene a salvarnos, a potenciarnos.

Algoritmos, robots, y otros nuevos jugadores están haciendo más eficiente el trabajo repetitivo, el que puede automatizarse, justo ahí donde el ser humano pierde su don de crear, de generar cosas nuevas, de pensar para hacer honor a su magnífica condición de ser humano. Esto no se reemplaza.

Quienes trabajen con seres humanos, los entiendan y los motiven ofreciéndoles el lugar donde ellos puedan desplegar su magia, serán los nuevos 'rock stars'.

Las empresas comienzan a entender que los humanos no son recursos, es por esto que en muchos departamentos de recursos humanos se están utilizando conceptos como "People", demostrando que el lugar de la persona está lejos de ser un recurso autómata.

Cada vez más estudios indican que una persona en el lugar correcto no tiene límites de crecimiento y aprendizaje. Otros estudios dicen que utilizamos solo una parte de nuestro cerebro para desarrollar las tareas diarias. La oportunidad es inmensa, muy grande como para utilizarla en algo que pueda hacer una máquina.

Hoy existen distintas herramientas tecnológicas que aceleran esta tendencia, y permiten cuidar a las personas y generar el contexto para que se desplieguen. El futuro, por suerte, sigue estando en las personas. Son ellas las únicas capaces de manejar esos datos, de poner algoritmos en beneficios reales, de traducirlos en emociones. Las emociones son las que mueven el mundo.

Simon Sinek dice: "Solo hay dos formas de influir en el comportamiento humano: puedes manipularlo o puedes inspirarlo". Salgamos a las calles a inspirar, para manipular están las máquinas.

  Por Horacio Llovet, cofundador de Nawaiam  

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