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El declive financiero de los hogares impacta no sólo en la visión sobre el Gobierno nacional, sino también en la posibilidad de reelección de los gobernadores. En ese contexto, algunos mandatarios provinciales diseñan mecanismos para solucionar la mora de las familias, mientras que otros están más complicados por la falta de recursos y ven en una alianza con los libertarios una salida para atravesar la crisis.

Los datos de la consultora Analytica muestran un mapa dispar de la mora familiar, con provincias que concentran los mayores niveles de incumplimiento.

En paralelo, sólo un grupo reducido de gobernadores decidió intervenir con programas propios de refinanciación, en contraste con la estrategia del Gobierno nacional de no impulsar un esquema general de rescate para deudores.

Los gobernadores más complicados

La morosidad volvió a crecer en mayo. La irregularidad de la cartera destinada a familias pasó del 15,4% al 15,9%, mientras 5,3 millones de personas registraban al menos una deuda impaga dentro del sistema financiero ampliado.

Las provincias con mayor proporción de deudores morosos son San Juan (35,2%), Catamarca (34,2%), San Luis (34,1%) y La Rioja (34%).

San Luis es una de las provincias donde el gobernador tiene planes de alianza con el Gobierno nacional. A eso se suma una gestión sin recursos por la caída de la recaudación y una obra pública —motor clave en la provincia de los Rodríguez Saá— totalmente paralizada.

Claudio Poggi no tiene legisladores que le respondan en el Congreso, por su propia decisión de no participar de las elecciones de 2025 tras un acuerdo con Milei. Hoy, el exPRO no tiene más opción que buscar la reelección por el lado violeta.

Aunque varias provincias del norte mostraron una leve mejora respecto de abril, los principales distritos del país también empeoraron. La tasa de mora aumentó en Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba.

Frente al deterioro del crédito al consumo, algunos mandatarios comenzaron a utilizar herramientas provinciales para refinanciar deudas y evitar que más familias queden excluidas.

Asimismo, son gobernadores que tienen planes para reelegir o presentarse a nivel nacional el próximo año.

La provincia de Buenos Aires, concentra el mayor volumen de casos: reúne el 36,4% de los deudores del país y el 37,8% de quienes presentan atrasos en sus pagos.

Además, el conurbano registra una situación más delicada que el interior bonaerense, con una mora del 30,5% frente al 23,1%.

Axel Kicillof busca ser presidente e impulsó, a través del Banco Provincia, el programa “Ponete al Día”. El programa está destinado a clientes en mora, con tasas desde el 31% y plazos de hasta 72 meses.

La entidad informó además que durante 2026 ya había refinanciado deudas por más de $234.000 millones.

En Misiones, donde la tasa de mora alcanza el 30,2%, Hugo Passalacqua lanzó junto al Banco Macro una operatoria especial para refinanciar préstamos y tarjetas de crédito de empleados públicos, jubilados y pensionados. El programa fue prorrogado varias veces por la demanda y luego la provincia estableció un tope del 39% del haber neto para los descuentos vinculados a préstamos, obligando a refinanciar los casos que superen ese límite.

En Corrientes, con una mora del 31,7%, Juan Pablo Valdés presentó “Corrientes Sostiene”, un esquema que permite refinanciar consumos con tarjeta desde $100.000 en seis o doce cuotas y con una tasa bonificada, beneficio que la provincia estimó que podría alcanzar a unas 89.000 familias.

Si bien Valdés no tiene elección el próximo año, la situación social es acuciante.

Las iniciativas muestran una diferencia de estrategia respecto del Gobierno nacional.

Mientras la administración de Javier Milei promovió nuevas líneas de crédito subsidiado para trabajadores y el Banco Central descartó un plan general de refinanciación, algunos gobernadores comenzaron a intervenir directamente para amortiguar el impacto del sobreendeudamiento sobre las familias.

Los que no tienen margen

Otras provincias que están en una gran crisis, no sólo por la mora familiar, sino también por la situación salarial de los empleados públicos y la crisis económica, no pueden permitirse mecanismos de alivio financiero.

Este es el caso de Claudio Vidal, en Santa Cruz, que tiene un porcentaje de mora del 30,2%, pero también cuenta con una provincia paralizada por el reclamo salarial de policías y docentes.

Asimismo, tampoco tiene posibilidad de endeudarse, porque no cuenta con el aval suficiente de la Legislatura provincial.

Para Vidal, la alianza con Milei es una de sus pocas opciones, aunque cuenta con libertarios puros que disputan ese terreno ante la Casa Rosada.

Córdoba (26,1%) y Santa Fe (24,4%) son dos de las provincias más cercanas al Gobierno donde aumentó el nivel de mora durante el último mes.

Si bien no tienen en el horizonte un plan de acción concreto para subsanar el problema, sí tienen sus propios arreglos con la Rosada para posibilitar una mejora económica que les permita llegar más cómodos a las elecciones.

En Córdoba, Martín Llaryora llegó a un acuerdo con el Ejecutivo para dividir a los candidatos libertarios a cambio de darle los votos que necesita en el Congreso. Asimismo, desde Nación adelantaron dinero de la coparticipación, con el que la provincia podrá tapar agujeros, según indicaron a El Cronista.

Es decir, el plan de Llaryora es asegurar su reelección a cambio de seguir apoyando el modelo económico.

Santa Fe tiene una relación más ambigua con la Rosada. Maximiliano Pullaro estuvo muy alejado durante bastante tiempo, pero la elección de Santilli como jefe de Gabinete cambió el panorama.

Los mejores indicadores

En el otro extremo del ranking de Analytica aparecen los distritos con menor porcentaje de deudores en mora.

Entre los tres principales están la Ciudad de Buenos Aires (16,1%), La Pampa (19,5%) y Neuquén (23,3%).