La Justicia suspendió el proceso de venta de los activos de SanCor al hacer lugar a la apelación presentada por Fidulac S.A., la sociedad presidida por Gustavo Scaglione que reclama créditos en la quiebra y, al mismo tiempo, está interesada en adquirirla.
La Cámara de Apelación de Rafaela concedió el recurso con efecto suspensivo, por lo que quedaron sin efecto, por el momento, el pliego y el cronograma de licitación hasta que se resuelva la impugnación.
La decisión revierte el fallo del juez Marcelo Germán Gelcich que había rechazado el planteo de Fidulac por considerar inválida la firma utilizada en la denuncia ya que lo había hecho a través de la plataforma Docusign. La Cámara, sin embargo, entendió que el escrito era válido y sostuvo que el magistrado incurrió en un “exceso de rigor formal” al impedir que la empresa pudiera cuestionar la resolución que dio inicio al proceso de venta.

En tal sentido, la Cámara no solo resolvió hacer lugar al recurso de queja interpuesto por la sociedad, sino “conceder -en relación y con efecto suspensivo- los recursos de apelación y nulidad en subsidio interpuestos por Fidulac S.A.” contra la resolución dictada el 11 de junio por Gelcich que responde a la aprobación del pliego de bases y condiciones para la venta de SanCor.
“Por lo expresado, entendiendo que se trata de un resolución que debe ser objeto de revisión –sin que ello implique ninguna postura respecto al fondo de los planteos-, se impone hacer lugar al recurso directo examinado y -en consecuencia conceder el recurso de apelación y nulidad subsidiariamente interpuesto, en relación y con efecto suspensivo", establece el escrito.
La sindicatura, por su parte, ya comunicó la suspensión de la venta de SanCor a los 10 interesados en quedarse con la láctea. “En virtud de lo resuelto por la Cámara de Apelaciones Civil y Comercial de la Quinta Circunscripción, Provincia de Santa Fe de fecha 3/07/2026, se suspenden hasta tanto se pronuncie el Tribunal de mención, las diligencias inherentes al proceso licitatorio en trámite; en particular las visitas programadas a las distintas plantas industriales, previstas para los próximos días”, sostuvo.
Qué reclama Fidulac
El 19 de junio, la firma presentó un recurso de revocatoria con nulidad contra la resolución que aprobó las bases para la liquidación de las plantas industriales, las marcas y otros activos de la láctea. Para la sociedad, el esquema diseñado no sólo presenta irregularidades procesales sino que, además, podría terminar reduciendo el valor de los bienes que integran la quiebra y perjudicando a los acreedores.
Fuentes con conocimiento del caso explicaron que, en el contexto actual de la cooperativa, el principal activo no son las plantas industriales sino las marcas. “Los ‘fierros’ valen poco y nada. Lo que vale es la marca SanCor. Produciendo exactamente lo mismo, pero con esa marca, una empresa puede capturar entre un 10% y un 15% más de valor por producto”, afirmaron en aquel entonces. Esto se debe a que el esquema de venta permitía adquirir unidades productivas por separado o por la totalidad de los activos de la cooperativa.
De tal modo, y según la firma, una planta industrial vinculada a sus marcas tendría un valor económico sustancialmente superior al de una planta aislada y sin continuidad comercial asociada.
No fue el único denunciante. Al pedido de revocatoria, se sumó una denuncia contra Gelcich por incumplimiento de sus funciones e irregularidades en la causa.
Los abogados Aldo Regaldi y Juan Manuel Bergallo, quienes representan a 1066 acreedores (sobre un total verificado de más de 1500), presentaron la denuncia ante la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe argumentando que no hubo una valuación real de los bienes de la láctea y alegando que la tasación se realizó “en forma totalmente discrecional y sin fundamento técnico”.
Así, los abogados pidieron que la Corte Suprema investigue los hechos denunciados, solicitaron suspender todos los plazos procesales e iniciar el procedimiento de jury de enjuiciamiento contra el magistrado.
El valor de SanCor
La Justicia fijó una base de u$s 52,1 millones para la venta de las seis plantas industriales de SanCor y su cartera de marcas.
Mientras que u$s 27,4 millones corresponden al conjunto de las plantas industriales, los restantes u$s 24,7 millones se los lleva la marca principal SanCor -u$s 18,7 millones- y sus submarcas asociadas (Mendicrim, Quesabores, Tolem y Santa Brígida, entre otras).
Entre las unidades productivas, la de mayor valor es la planta cordobesa de Devoto, tasada en u$s 7 millones. Le siguen Gálvez, con una base de u$s 5,5 millones, y las plantas de La Carlota y Balnearia, ambas valuadas en u$s 5 millones. Por su parte, la planta de San Guillermo se fijó en u$s 2,5 millones, y Sunchales, la histórica sede de la cooperativa, con un valor de referencia de u$s 2,4 millones, un 20% menor de su valor original luego que se viera afectada por un incendio.
Este jueves se conoció la nómina de las empresas que compraron los pliegos licitatorios para ofertar por la láctea. Ellas son Adecoagro -a través de L3N S.A., la sociedad que creó en 2019 para adquirir, en su momento, activos de SanCor-, Milkaut S.A. (Savencia), Punta del Agua, Elcor (detrás de Tonadita), Failar S.A., Jewell Especialidades S.A., F&G Finanzas & Gestión, la propia Fidulac S.A., Fransro SRL y SanCor Seguros.














