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El comercio electrónico argentino no deja de crecer. Según el Estudio Anual de Comercio Electrónico 2025 de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), el sector facturó más de $ 34.000.000 millones de pesos el año pasado, procesó 253 millones de órdenes de compra, vendió más de 645 millones de productos y superó los 25 millones de compradores online en todo el país. Son números que confirman una tendencia consolidada. Pero detrás de ese crecimiento hay un problema que pocas empresas logran resolver a tiempo: la complejidad operativa que se acumula a medida que se suman canales de venta.
Aiotek, empresa argentina especializada en desarrollo de software e integración de sistemas, identificó ese punto ciego y lo convirtió en el eje de su nuevo producto. Se trata de Seller Manager, una plataforma que conecta marketplaces, tiendas online, operadores logísticos y sistemas de gestión empresarial en un único entorno, con el objetivo de que las empresas administren toda su operación digital desde un solo lugar.
El cuello de botella no está en la demanda
“Muchas empresas creen que el desafío del e-commerce radica solo en vender más, cuando en realidad la gran mayoría de los problemas se dan en la operación, en el posventa y cuando se escala”, plantea Ernesto Mordentti, CEO de Aiotek. A medida que una organización suma marketplaces, tienda propia y distintos canales comerciales, crece también la complejidad para sostenerlos: “Nos encontramos con procesos manuales para actualizar stock, sincronizar precios, gestionar pedidos o emitir facturas, lo que genera errores, demoras y costos ocultos”, describe.
Para Mordentti, ese es el verdadero cuello de botella del sector: no la falta de demanda, sino la capacidad de operar de forma eficiente y escalable. “La integración entre plataformas deja de ser una mejora tecnológica para convertirse en un factor estratégico del negocio”, sostiene, y agrega que a ese escenario se suma un fenómeno cada vez más presente: la incorporación de inteligencia artificial a los procesos internos, ya no solo para automatizar tareas repetitivas sino para asistir en la toma de decisiones.

Horas de trabajo que se convierten en controles puntuales
El impacto de centralizar la operación, explica el CEO de Aiotek, se mide en tiempo. “En una operación multicanal, tareas que antes demandaban varias horas diarias pueden pasar a requerir solamente controles puntuales y gestión de excepciones”, señala. Procesos que antes exigían intervención humana permanente, como la publicación de productos, la actualización de precios, la sincronización de stock, la gestión de pedidos o la integración con el ERP, pasan a ejecutarse de manera automática y en tiempo real.
“Esto no solo reduce costos operativos, sino que disminuye significativamente los errores y permite que los equipos dediquen su tiempo a actividades de mayor valor, como la estrategia comercial, la atención al cliente o el desarrollo de nuevos negocios”, plantea Mordentti.
En la misma línea, Braian Staffa, líder comercial de Seller Manager, había señalado en el lanzamiento de la plataforma que “cuando un mercado procesa más de 250 millones de órdenes por año, la eficiencia operativa deja de ser una ventaja y pasa a ser una necesidad”.
Cuando cada canal funciona como una isla
Mordentti identifica un error de base en buena parte de las empresas que venden por varios canales a la vez: tratarlos como compartimentos separados. “El error más habitual es administrar cada canal como si fuera independiente. Cuando no existe una plataforma que centralice la información, aparecen inconsistencias de stock, diferencias de precios, demoras en la preparación de pedidos y una mayor probabilidad de vender productos que ya no están disponibles”, detalla.
A eso se suma, según explica, la falta de información consolidada para medir el desempeño real de cada canal, algo que termina afectando directamente la toma de decisiones. “En un mercado cada vez más competitivo, la integración y la disponibilidad de información en tiempo real son claves para ofrecer una buena experiencia al cliente”, resume.

De las pymes que despegan a las operaciones de gran escala
Seller Manager no está pensado para un tipo de empresa en particular, sino para cualquier negocio que venda a través de más de un canal digital. “Desde Pymes que comienzan a expandirse hacia marketplaces, hasta grandes compañías con operaciones complejas y miles de pedidos diarios”, explica Mordentti.
El caso de uso más claro, agrega, es el de las empresas que necesitan integrar su ERP con plataformas de ecommerce y marketplaces: “Elimina procesos manuales, mejora la trazabilidad de la operación y permite escalar el negocio sin incrementar proporcionalmente la estructura administrativa”. Ignacio Alewaerts, product manager de Seller Manager, había planteado una idea similar al momento del lanzamiento: “Nuestro objetivo es que cualquier organización pueda operar múltiples canales de venta con la misma simplicidad con la que administra uno solo”.
La próxima frontera: la inteligencia artificial
La hoja de ruta de Aiotek para Seller Manager incluye una capa de inteligencia artificial que, según adelanta Mordentti, buscará convertirse en un asistente para quienes gestionan el ecommerce del día a día. “Estamos desarrollando funcionalidades que permitan detectar automáticamente anomalías operativas, anticipar quiebres de stock, identificar oportunidades comerciales, asistir en la optimización de publicaciones y brindar recomendaciones sobre precios o promociones según el comportamiento de cada canal”, detalla.
La plataforma también incorporará la posibilidad de generar reportes ejecutivos y responder consultas sobre indicadores del negocio en lenguaje natural. “El objetivo es que las empresas no solo automaticen procesos, sino que también puedan tomar decisiones más rápidas y basadas en datos”, sostiene el CEO de Aiotek.
Un mercado que ya no se mide solo en ventas
Para Mordentti, la próxima etapa del ecommerce en Argentina no se va a definir por cuánto crecen las ventas online, sino por la capacidad de las empresas de operar de manera integrada. “El diferencial competitivo ya no estará únicamente en vender por internet, sino en la capacidad de operar de manera integrada, automatizada e inteligente”, afirma, y anticipa una mayor convergencia entre el comercio físico y el digital, con una experiencia de cliente cada vez más unificada sin importar el canal de compra.
“La tecnología dejará de ser un soporte para convertirse en un componente central de la estrategia de negocio. El desafío ya no será digitalizarse, sino hacerlo con eficiencia, escalabilidad y capacidad de adaptación a un mercado que evoluciona cada vez más rápido”, concluye.
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