Renault Argentina entró en la recta final de lo que será su mayor hito en, por lo menos, una década. Develó las primeras imágenes de Niagara, la nueva pick-up que producirá en Córdoba tras una inversión de u$s 350 millones.
El modelo, una pick-up compacta, con capacidad de carga de media tonelada, es el primero de su segmento que fabricará la automotriz francesa. Anunciado en septiembre de 2024, recién el mes pasado Renault confirmó su nombre, el mismo que tenía su versión conceptual y por el cual siempre se había identificado al proyecto. “Según Edgar Allan Poe, el mejor escondite es el que está a simple vista”, posteó en ese momento el CEO local del rombo, Pablo Sibilla.
La última etapa previa al lanzamiento se desarrolla en estos días. Según difundió la propia empresa, prototipos camuflados y con silueta modificada circulan por distintos lugares, como parte de su programa de ensayos en condiciones extremas de clima y terrenos.
“Con casi 800.000 kilómetros de pruebas acumuladas, las unidades fueron sometidas a rigurosos ensayos en topografías y climas estratégicamente seleccionados de la Argentina, Brasily Colombia, además de escenarios de validación en Europa”, informó.
“Niagara está atravesando una de las etapas más importantes de su desarrollo: la validación de ingeniería. Cada kilómetro recorrido y cada hora de ensayo nos permite poner a prueba el vehículo en condiciones reales y extremas, replicando los escenarios más exigentes que encontrarán nuestros clientes en América latina”, dijo Carlos Balián, director de Renault Technology Americas - Argentina.

Esos 800.000 kilómetros de prueba fueron en ciudades, montañas y desiertos e insumieron más de 50.000 horas de ensayos.
Para Renault Argentina, el lanzamiento de Niagara será un punto de inflexión. En el plano industrial, completará la reconversión total de la planta de Santa Isabel en un polo productor de vehículos comerciales, ya que sólo se focalizará en el utilitario Kangoo y la nueva pick-up. Es la estrategia con la que Sibilla asumió su cargo, en 2020, para darle sustentabilidad a la fábrica cordobesa.
Ya en ese momento, se gestó el proyecto Niagara, que había estado muy avanzado, casi definido, a fines de 2022 pero el 2023 de incertidumbre política y volatilidad financiera y económica de la Argentina postergó el anuncio.
La inversión fue la mayor que el rombo asignó al país desde 2015, cuando se anunció el proyecto conjunto de u$s 600 millones entre Nissan, Renault y Mercedes-Benz para iniciar la producción de pick-ups en el complejo industrial que la francesa tiene en la Argentina.
Ese desembolso era para producir, bajo la misma plataforma, los modelos Frontier (Nissan), Alaskan (Renault) y Clase X (Mercedes-Benz). La alemana terminó bajándose del proyecto antes de que empezara. Finalmente, Nissan lanzó su producto en 2018 y Renault lo hizo a fines de 2020. Como fue en plena pandemia, y sólo para venderse en el mercado local, la primera pick-up en la historia de la automotriz gala no tuvo lanzamiento internacional.
En tal sentido, hay que remontarse a fines de 2010 para una anterior presentación regional de producto realizada en el país: la del Fluence, en Bariloche. Ese sedán mediano, cuyo concept se había presentado en el Salón de París 2004, se fabricó en el país hasta fines de 2018. Fue un proyecto de u$s 100 millones.
Renault produjo Alaskan hasta diciembre. La decisión de Nissan de cesar su actividad industrial en el país -es decir, Frontier- fue letal para el modelo del rombo, que nunca pudo alcanzar niveles de competitividad ni escala para exportarse, si quiera, a Brasil.
No ocurrirá lo mismo con Niagara. “Este proyecto, en cambio, nació desde el principio para ser exportado”, distinguió Sibilla en distintos diálogos con este cronista. Eso convenció al entonces CEO global de Renault, Luca de Meo, cuando recorrió la planta en 2021.
En la cabeza de Sibilla, con Niagara, Santa Isabel deberá llegar a 100.000 unidades en 2028 (serían 70.000 en 2027) en dos turnos. El objetivo es que, por lo menos, la mitad de eso se exporte.
El fin de Alaskan llevó a bajar un turno de Santa Isabel y darles retiros voluntarios a las 300 personas involucradas con ese proyecto. También se cesó la producción de Logan, Sandero y Stepway, los autos para pasjeros que, por razones de balanza comercial y restricciones cambiarias, Renault había localizado en 2015.
Las 100.000 unidades serán el doble del volumen máximo de producción que la empresa tuvo desde 2018: 53.533 unidades en 2023, según Adefa. En 2024 y 2025, sus niveles cayeron a alrededor de 29.000 unidades, de acuerdo con el anuario de la cámara de las automotrices. El modelo más fabricado el año pasado fue Kangoo: 17.303 unidades. Segundo fue Logan (5001) y tercero, Sandero (4538). Sólo hizo 1604 unidades de Alaskan, un modelo cuyo pico se alcanzó en 2021, con 4279.
Hasta ahora, el récord de producción de Santa Isabel fue de 117.635 unidades, en 2013, sobre una industria total de 791.007 vehículos fabricados. En esa época, hacía Clio, Kangoo, Symbol y Fluence.
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