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Pampa Energía anunció el cierre de su producción de caucho sintético en el complejo petroquímico de Puerto General San Martín, en Santa Fe.
La empresa atribuyó la decisión a la fuerte caída del mercado local, como consecuencia de la menor actividad de la industria del neumático.
Según pudo saber El Cronista, la unidad acumulaba pérdidas desde hacía más de diez años y, en los últimos meses, operaba por debajo de la mitad de su capacidad instalada. La falta de compradores locales terminó por acelerar una decisión que la empresa venía analizando desde hacía tiempo.
La compañía aseguró que durante los últimos años evaluó distintas alternativas para sostener la fabricación, aunque finalmente resolvió discontinuarla para concentrar las inversiones en otras actividades.
“Esta decisión acompaña nuestra estrategia de asignar capital a negocios con mayores perspectivas de crecimiento”, señalaron en un comunicado.
La medida alcanza a unos 130 trabajadores sobre un total de 500 que se desempeñan en el complejo petroquímico. Según informó la empresa, serán reubicados en otros proyectos del grupo, entre ellos la nueva planta de urea que Pampa construirá en Bahía Blanca con una inversión de u$s 2700 millones, anunciada el pasado viernes.
También podrán incorporarse a Sacde, la constructora del grupo Mindlin; Transener, de la que Pampa es co-controlante a través de Citelec tras la privatización concretada en mayo; y TGS (Transportadora de Gas del Sur).

Los últimos movimientos de Pampa Energía
La empresa obtuvo la aprobación para incorporar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) su proyecto Rincón de Aranda, un desarrollo que demandará una inversión de u$s 4500 millones. La iniciativa contempla la explotación de nuevos pozos hidrocarburíferos y el desarrollo de la infraestructura necesaria para el tratamiento, procesamiento, almacenamiento y transporte de petróleo, gas natural y agua.
Según las proyecciones de la compañía, permitirá producir 305 millones de barriles de petróleo a lo largo de 30 años y generar exportaciones por u$s 17.000 millones. Además, el ingreso al RIGI le permitirá incrementar en un 50% la actividad de explotación y producción originalmente prevista para el área.

Rincón de Aranda abarca una superficie de 240 kilómetros cuadrados en la ventana de petróleo de Vaca Muerta. El bloque pasó a integrar el portafolio de Pampa Energía en 2023, tras un intercambio de activos con TotalEnergies, y hoy representa la mayor inversión de desarrollo en un único proyecto en la historia de la compañía.
Actualmente produce unos 27.000 barriles diarios y la empresa prevé alcanzar un plateau de 45.000 barriles por día en 2027. Para eso construirá una Planta Central de Tratamiento (CPF), con capacidad para procesar ese volumen, cuya puesta en marcha coincidirá con el inicio de operaciones del oleoducto Vaca Muerta Sur.
Durante 2026, Pampa Energía invertirá u$s 770 millones en el desarrollo del área, con desembolsos acumulados superiores a los u$s 1500 millones. Según la compañía, el objetivo es acelerar el desarrollo de la parte norte del bloque y extender el nivel máximo de producción previsto para el yacimiento.















