La láctea suma frentes abiertos. Al pedido de revocatoria que presentó en los últimos días Fidulac S.A., la sociedad presidida por el empresario Gustavo Scaglione para suspender el proceso de venta de SanCor, se suma una denuncia contra el juez de la quiebra, Marcelo Gelcich, por incumplimiento de sus funciones e irregularidades en la causa.
Los abogados Aldo Regaldi y Juan Manuel Bergallo, quienes representan a 1066 acreedores (sobre un total verificado de más de 1500), presentaron la denuncia ante la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe argumentando que no hubo una valuación real de los bienes de la láctea y alegando que la tasación se realizó “en forma totalmente discrecional y sin fundamento técnico”.
Cuestionan, además, el valor que se le otorgó a la planta de Sunchales que sufrió un incendio -se presume- intencional. Ante esta situación, el juez decidió quitarle un 20% de su valor original y tasarla en u$s 2,4 millones.
“Sobre una subvaluación de los bienes a rematar nos encontramos una retasa aún más del 20% por lo que debemos entender que es directamente un precio vil por lo que se rematan los bienes de SanCor”, establece el escrito.

La presentación también cuestiona el rechazo de un plan de salvataje impulsado por un parte de los acreedores. Según los denunciantes, el juez desestimó la propuesta por haber sido presentada apenas 15 minutos después de dictada la quiebra, una decisión que consideran arbitraria porque la legislación prevé que los plazos se computen en días. A su entender, esa resolución cerró una alternativa para reestructurar la cooperativa y maximizar el recupero de los créditos, en lugar de avanzar directamente hacia la liquidación de sus activos.
“El patrón de conducta que está teniendo el juez con sus acuerdos va en contra de los intereses de los acreedores. Con la decisión del juez, el 87% de los acreedores no va a poder cobrar”, dijo Regaldi a El Cronista.
Todo parece un acto preparatorio para que venga una empresa conocida en el sector y compre todo por dos pesos. Pero la situación se le puso complicada a esta empresa cuando apareció un nuevo jugador en la cancha
De hecho, los abogados sostienen que el magistrado avanzó con la decisión de quiebra antes de que la asamblea de asociados se pudiera pronunciar. Además, cuestionan la validez de la asamblea posterior al señalar que fue presidida por el abogado de la empresa, quien no sería asociado de la cooperativa, y denuncian presuntas irregularidades.
Otro de los cuestionamientos es que la empresa SanCor Seguros está operando en el mercado con la marca sin que exista un contrato de licencia ni pago por su uso. Según sostienen, la firma “debe pagar una suma millonaria en dólares por el uso de la marca” ya que su valor “ronda entre el 2% y el 5% del ingreso neto de la empresa”.
De tal modo, los abogados piden que la Corte Suprema investigue los hechos denunciados, solicitan suspender todos los plazos procesales e iniciar el procedimiento de jury de enjuiciamiento contra el magistrado.
“De lo contrario entendemos que el daño patrimonial que se le hace a la fallida y en consecuencia a todos los acreedores serían irreversibles e irreparables”, apuntan.
La ofensiva de Fidulac S.A.
Mientras tanto, la sociedad presidida por Scaglione y acreedora de la cooperativa pidió a la Justicia que deje sin efecto el pliego licitatorio y suspenda el proceso de venta de SanCor. La firma presentó un recurso de revocatoria con nulidad contra la resolución que aprobó las bases para la liquidación de las plantas industriales, las marcas y otros activos de la láctea.
Según sostuvo, nunca se realizó una valuación de SanCor como unidad económica integral ni se comparó cuánto podría obtenerse mediante una venta unificada respecto de una liquidación por partes, como se está llevando adelante. A su entender, el esquema aprobado podría reducir el valor de los activos y perjudicar a los acreedores.
“La Ley Concursos y Quiebras dice que hay que tratar de maximizar el valor de los activos para poder pagar la mayor cantidad posible de pasivo. Esta licitación va en sentido contrario”, señalaron fuentes con conocimiento del caso.
La firma no es un actor ajeno a la historia reciente de SanCor. Se constituyó en 2021 y fue una de las impulsoras del fideicomiso SanCor Capital, una iniciativa empresarial diseñada para el salvataje y reestructuración financiera de la cooperativa láctea.

En esa oportunidad, con una inyección de u$s 60 millones, Marcelo Figueiras, presidente de Laboratorios Richmond; José Urtubey, hermano del exgobernador de Salta y exaccionista de Celulosa Argentina; Jorge Estévez, Scaglione y Leandro Salvatierra pretendían hacerse cargo de la administración de SanCor, pero finalmente dieron un paso al costado.
Según esas fuentes, en el contexto actual de la cooperativa, el principal activo no son las plantas industriales sino las marcas. “Los ‘fierros’ valen poco y nada. Lo que vale es la marca SanCor. Produciendo exactamente lo mismo, pero con esa marca, una empresa puede capturar entre un 10% y un 15% más de valor por producto”, afirmaron.
La presentación puntualizó que una planta industrial vinculada a marcas reconocidas tiene un valor económico sustancialmente superior al de una planta aislada y sin continuidad comercial asociada. Por eso sostuvo que la metodología aprobada “compromete uno de los principios rectores de todo procedimiento liquidatorio: la maximización del valor de realización de los activos en beneficio de la masa de acreedores”.





















