Bioceres S.A. enfrenta un nuevo conflicto en medio de la disputa accionaria. AIR S.R.L., empresa tecnológica propiedad de Sergio Airoldi, denunció penalmente al directorio y a la sociedad por presuntas maniobras de estafa, administración fraudulenta, lavado de activos e insolvencia fraudulenta.

La denuncia, presentada ante la Delegación Rosario de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac), recae sobre Federico Trucco, CEO de Bioceres Crop Solutions (BIOX) -la biotecnológica que cotiza en Wall Street-, los directores Marcelo Adolfo Carrique (presidente), Aimar Dimo (vicepresidente), Gloria Montarón Estrada -exdirectora denunciada a su vez por BIOX- entre otras figuras. También está denunciada Bioceres S.A. como persona jurídica.

Según indicó la compañía, AIR S.R.L. adquirió entre abril y julio de 2024 nueve pagarés bursátiles por u$s 2 millones emitidos por Bioceres S.A. de los cuales la sociedad, hoy en quiebra, solo pagó u$s 250.000. “Cuando AIR S.R.L. evaluó la inversión, la información disponible era el balance consolidado del grupo Bioceres, que exhibía ganancias millonarias y proyectaba la imagen de una compañía biotecnológica de alcance internacional, con presencia en el Nasdaq a través de su subsidiaria BIOX”, sostuvieron fuentes con conocimiento del caso.

Sin embargo, adujo la denunciante, el balance individual de Bioceres S.A., la sociedad que emitía los pagarés, registraba pérdidas por u$s 7 millones al cierre de 2023, una situación comparativamente más delicada.

Otro de los pilares de la denuncia se basa en una reorganización societaria dentro del grupo Bioceres durante 2021. Según argumentó, Bioceres S.A. habría transferido activos valuados en alrededor de u$s 76 millones a su controlante británica Bioceres Group PLC (posteriormente conformada como Bioceres Group Limited). Como contraprestación, la sociedad habría recibido créditos entre empresas del mismo grupo que, con el tiempo, habrían terminado sin posibilidad de recupero.

Según el denunciante, la operación habría implicado que la compañía quedara con una estructura patrimonial más débil que la que tenía antes de la reorganización.

A eso se suma otro punto. En diciembre de 2023 el directorio de Bioceres S.A. habría aprobado que la compañía actuara como garante de una deuda tomada por otras sociedades del grupo frente a un fondo internacional. El compromiso, de acuerdo con la acusación, no habría sido informado a los inversores al momento de la emisión de los pagarés. Una vez obtenidos los fondos, el dinero tampoco habría quedado en la emisora, sino que los recursos habrían sido derivados a distintas compañías del grupo.

Finalmente, la crisis financiera terminó escalando en marzo de este año, cuando la Justicia de Santa Fe decretó la quiebra de Bioceres S.A. dando lugar al pedido de quiebra que había planteado la propia empresa, tras un patrimonio neto negativo superior a u$s 110 millones.

La firma de Airoldi argumenta que la quiebra le generó a Moolec -la empresa controlante de Bioceres S.A.- ganancias por alrededor de u$s 100 millones. Este último señalamiento coincide con cuestionamientos que también se formulan desde el entorno de Trucco, donde señalan a Moolec por supuestos beneficios derivados del mismo proceso.

Federico Trucco, CEO de Bioceres
Federico Trucco, CEO de Bioceres

“Mientras los acreedores locales quedaban atrapados en un proceso falencial sin perspectivas de cobro, otras estructuras del grupo habrían registrado un beneficio contable de enorme magnitud derivado precisamente de esa salida”, dijeron esas mismas fuentes.

En respuesta, fuentes cercanas a Bioceres consideran que la denuncia “es la coronación de una serie de maniobras extorsivas que venimos padeciendo desde hace meses, cuyo denominador común fue la búsqueda de un arreglo económico por fuera del proceso que lleva la justicia provincial de Santa Fe”.

En tal sentido, sostienen que la elección de la figura de lavado de activos se debe a una decisión de la empresa denunciante de “construir un delito federal para poder recurrir a la justicia federal, evitar la jurisdicción provincial y obtener algún tipo de beneficio procesal”. Desde el grupo afirmaron que están estudiando la posibilidad de presentar una denuncia en los tribunales santafecinos por extorsión en el curso de las próximas semanas.

“Los directores y ex fundadores venimos señalando hace meses que el default y la quiebra posterior de Bioceres S.A. no fueron inevitables y formaron parte de una estrategia del nuevo accionista controlante, que reportó ganancias en Wall Street por casi u$s 100 millones en el marco del mismo proceso de quiebra”, agregaron.