Se acelera la carrera por SanCor. Elcor, la empresa detrás de Tonadita, solicitó a la Justicia autorización para operar de manera transitoria activos de SanCor, mientras avanza el proceso de quiebra de la láctea. La propuesta incluye la compra de stock y el uso de plantas, instalaciones y marcas de la cooperativa por 90 días.
Pero la Sindicatura puso reparos y advirtió que la empresa no presentó documentación clave para determinar la viabilidad del proyecto. Según indicó, la propuesta presentada por la compañía no aporta “datos técnicos, económicos, financieros, productivos ni laborales que permitan emitir una opinión fundada sobre su viabilidad, conveniencia o impacto patrimonial”.
Hay otro factor que no es menor. La habilitación de una continuidad operativa provisoria podría interferir con el proceso de venta de SanCor y afectar la disponibilidad inmediata de los activos para su liquidación. Es que la Justicia ya le puso precio a la láctea y tanto sus plantas como sus marcas llevan cartel de venta.
“Estas cláusulas, en el estado actual del proceso, podrían afectar la igualdad de oferentes, comprometer la disponibilidad de activos y generar asimetrías competitivas en el futuro proceso de venta del art. 205 LCQ (Ley de Concursos y Quiebras)”, establece el escrito.

Ahora, para avanzar con la propuesta, la Sindicatura le exigió a la empresa presentar un plan económico y productivo detallado, informar las inversiones previstas, precisar las condiciones de compra del stock y explicar cómo impactaría la iniciativa en el proceso de liquidación de la láctea, entre otras cuestiones.
El interés de Elcor por SanCor no es nuevo. La compañía resuena como uno de los principales jugadores en carrera para quedarse con la láctea. Antes incluso de que se presentara formalmente el pliego licitatorio, la empresa había participado de la primera reunión formal encabezada por el juez de la causa, Marcelo Gelcich, junto con otras firmas del sector como Adecoagro, Savencia, Punta del Agua y La Tarantela.
Elcor ya mantenía acuerdos de producción y distribución con la cooperativa. Desde el año pasado participa de la operación de la planta de Devoto que SanCor tiene en Córdoba, hoy a la venta por u$s 7 millones. Allí, la empresa concentra la producción de manteca para su marca Tonadita bajo un esquema a fasón.

Es que la empresa cordobesa viene creciendo sustancialmente. Con sede en Villa María, adquirió la marca Tonadita en 1998, un año después de su fundación. Además de la planta de 15.000 metros cuadrados (m2) que tiene en la provincia, desde hace tres años cuenta con una instalación productiva en Chile.
En los últimos años fue ampliando sus instalaciones para aumentar la capacidad productiva y elaborar localmente productos que anteriormente importaba. Así, además de comercializar sus productos en las principales cadenas de supermercados, abastece a cadenas de hamburgueserías, cruceros y aerolíneas.
Actualmente, tiene alrededor de 350 empleados, elabora manteca, crema, quesos procesados y dulce de leche. En 2009, sus productos ingresaron por primera vez al mercado externo. Hoy tiene filiales en los Estados Unidos, China, Chile, Paraguay y Brasil y exporta sus productos a más de 25 países.
El mapa de la millonaria venta de SanCor
Hace apenas unos días, se determinó un precio para la histórica cooperativa. A dos meses de su quiebra, la Justicia fijó una base de u$s 52,1 millones para la venta de sus 6 plantas industriales y su cartera de marcas.
Mientras que u$s 27,4 millones corresponden al conjunto de las plantas industriales, los restantes u$s 24,7 millones son para la marca principal SanCor -u$s 18,7 millones- y sus submarcas asociadas (Mendicrim, Quesabores, Tolem y Santa Brígida, entre otras).
Entre las unidades productivas, la de mayor valor es la planta cordobesa de Devoto, tasada en u$s 7 millones. Le siguen Gálvez, con una base de u$s 5,5 millones, y las plantas de La Carlota y Balnearia, ambas valuadas en u$s 5 millones. Por su parte, la planta de San Guillermo se fijó en u$s 2,5 millones, y Sunchales, la histórica sede de la cooperativa, con un valor de referencia de u$s 2,4 millones, un 20% menor de su valor original luego que se viera afectada por un incendio.



















