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La reestructuración de la dueña de Musimundo acaba de entrar en una nueva etapa, aunque los tiempos judiciales muestran que el proceso será largo.

La Justicia chaqueña fijó el cronograma del concurso preventivo de Carsa y estableció que la audiencia informativa, uno de los hitos centrales del expediente, se realizará recién el 10 de diciembre de 2027. El calendario aleja cualquier definición sobre un acuerdo con los acreedores y hace prever que, de prosperar una propuesta, los primeros pagos difícilmente lleguen antes de 2028.

La empresa informó este jueves a la Comisión Nacional de Valores (CNV) las primeras medidas adoptadas por el Juzgado Civil y Comercial N° 23 de Resistencia, donde tramita el concurso preventivo presentado a comienzos de julio. El hecho relevante no modifica la situación de la compañía, pero sí fija las fechas que marcarán el avance del expediente durante los próximos 17 meses.

El primer vencimiento relevante será el 6 de noviembre de 2026, fecha límite para que los acreedores presenten sus pedidos de verificación de créditos ante la sindicatura designada por el juzgado. Hasta entonces también deberán publicarse durante cinco días los edictos que comunican formalmente la apertura del concurso.

El calendario del expediente

Una vez concluida la verificación de créditos comenzará una de las etapas más extensas del proceso. El síndico tendrá plazo hasta el 30 de marzo de 2027 para presentar el informe individual de los créditos y hasta el 25 de junio de 2027 para elaborar el informe general, documentos que determinarán qué acreencias serán reconocidas y en qué condiciones continuarán dentro del concurso.

Solo después de esa instancia llegará la audiencia informativa, convocada para el 10 de diciembre de 2027. En esa etapa la empresa deberá exponer el estado de las negociaciones con los acreedores y acercar una propuesta para reestructurar sus pasivos.

Si bien la fijación de estas fechas responde al procedimiento habitual de un concurso preventivo, el cronograma confirma que la resolución del caso demandará todavía un largo recorrido judicial.

En la práctica, aun si las negociaciones avanzaran sin mayores obstáculos, el calendario hace difícil imaginar una homologación del acuerdo y el inicio de los pagos antes de 2028.

Carsa, sociedad controlante de Musimundo, solicitó el concurso preventivo a principios de julio con el objetivo de reordenar su estructura de pasivos y preservar la continuidad de sus operaciones. La empresa explicó entonces que la decisión buscaba dotar de previsibilidad al proceso de reestructuración financiera, sin afectar el funcionamiento de la cadena comercial.

No es su primer concurso

La apertura del nuevo concurso preventivo marca un nuevo capítulo en una historia que la empresa ya había atravesado. En 2018, Carsa ya había recurrido a la Justicia para reestructurar sus pasivos, en medio de la crisis que golpeó al consumo y a las cadenas de venta de electrodomésticos. Ocho años después, la compañía vuelve a utilizar la misma herramienta, aunque en un contexto diferente.

La historia de Carsa también refleja la transformación del negocio de los electrodomésticos en la Argentina. Durante años integró, junto con Electrónica Megatone y Bazar Avenida, la red comercial que operaba bajo la marca Megatone. En 2011 el grupo adquirió Musimundo, una de las enseñas más reconocidas del sector.

Sin embargo, esa estructura fue cambiando con el paso del tiempo. Electrónica Megatone dejó de utilizar la marca Musimundo y avanzó con el desarrollo de On City, mientras que Carsa continuó explotando la marca principalmente en el norte del país.

Sector en crisis

El nuevo concurso de la dueña de Musimundo se produce en un sector que atravesó una fuerte transformación durante los últimos años. La venta de electrodomésticos quedó cada vez más condicionada por el acceso al crédito, el costo del financiamiento, la caída del consumo y el avance de los canales digitales, mientras varias de las cadenas que dominaron el mercado redujeron sus operaciones o directamente desaparecieron.

El caso más emblemático fue Garbarino. La empresa, que llegó a contar con más de 200 sucursales, terminó en marzo de este año en quiebra después de casi cinco años de concurso preventivo, sin lograr un acuerdo con sus acreedores y sin interesados en comprar la marca. Para entonces, solo conservaba tres locales y funcionaba como una estructura residual de la mayor cadena de electrodomésticos que tuvo el país.

La crisis del sector de electrodomésticos comprometió las finanzas de cadenas como Garbarino, que llegó a ser la líder del país con más de 200 sucursales
La crisis del sector de electrodomésticos comprometió las finanzas de cadenas como Garbarino, que llegó a ser la líder del país con más de 200 sucursales

Ribeiro también continúa atrapada en un proceso judicial que se prolongó más de lo previsto. En mayo, la Justicia abrió una nueva instancia de negociación con sus acreedores luego de que un incendio en el centro de distribución que debía financiar la propuesta obligara a modificar el acuerdo. El nuevo período de exclusividad vence el 29 de septiembre de 2026 y la audiencia informativa fue fijada para una semana antes.

Las dificultades tampoco quedaron circunscriptas a las empresas tradicionales. Start, una cadena nacida en 2021 con una propuesta basada en locales modernos, asesoramiento personalizado y una fuerte integración entre las tiendas y el canal digital, cerró sus sucursales físicas en agosto de 2025.

La compañía había llegado a contar con 30 locales y, apenas un año antes, proyectaba alcanzar las 50 tiendas. Sin embargo, la caída del consumo y una situación financiera delicada obligaron a desarmar el plan de expansión. En el mercado ya se conocían sus problemas para afrontar compromisos y proveedores, mientras la empresa acumulaba deudas que no podía pagar.