La gestión de la experiencia de los empleados dejó de ser un recorrido lineal para convertirse en un proceso dinámico y constante. Directores de Recursos Humanos de Havas , Alsea y Grupo L coincidieron en que las empresas deben repensar sus estrategias para responder a nuevas demandas, con foco en la cultura organizacional, el desarrollo de habilidades y la construcción de una identidad que integre distintos enfoques.
La transformación en la gestión de los colaboradores se acelera junto al contexto laboral. Según Francisco José Poggi, director de Recursos Humanos de Havas, “anteriormente, el ciclo de vida del empleado era mucho más marcado. Ahora, la experiencia se construye en cada interacción, en un proceso continuo que redefine la percepción de la cultura organizacional”. Poggi advirtió sobre el ritmo de cambio en el entorno laboral y la necesidad de adaptarse: “La velocidad en la que tenemos que adaptarnos es cada vez mayor, ya no existen hitos aislados, sino un continuo donde buscamos momentos de verdad”.
La perspectiva global de Havas abarca medios, creatividad y publicidad en un servicio integral. Desde esta diversidad, Poggi remarca: “La cultura se mide en las pequeñas acciones cotidianas y en cómo la organización responde a las expectativas de sus empleados”.
En el caso de Alsea, con más de 75.000 colaboradores en el mundo y cerca de 12.000 en cinco países en Sudamerica, el desafío principal es cuestionar los propios modelos de liderazgo y desarrollo. Sabrina Martins, Directora de Recursos Humanos, destacó: “Tuvimos que revisar nuestras propias creencias sobre cómo llevábamos adelante la experiencia del colaborador porque hoy se requieren otras herramientas”.
El cambio, afirmó, implica formar líderes capaces de reconocer sus límites y construir junto a sus equipos: “El liderazgo debe dejar de ser estático. Los líderes tienen que poder decir que no saben todo y animarse a crear la experiencia y la transformación cultural, que atraviesa la tecnología, los procesos y el negocio”.
Martins enfatizó el giro en la mirada sobre el talento: mientras antes predominaban las carreras lineales, ahora el foco está en experiencias cortas de aprendizaje y en la capacidad de actuar con agilidad. “Lo más valioso es la curiosidad por pasar a la acción, sin importar el puesto actual. Ya no hablamos de puestos, sino de habilidades que exceden el rol”, explicó.
Tomás Poggi, Gerente de Recursos Humanos de Grupo L, relató el proceso vivido tras fusionarse con una multinacional hace tres años: “Comprendimos que era necesario construir una nueva identidad que respetara y potenciara lo mejor de cada parte: el dinamismo y la energía de las empresas nacionales, junto con los procesos y estándares de una multinacional”.
Para Poggi, el desafío pasó por integrar dos culturas: “No se trata de elegir una u otra, sino de crear una identidad propia que reúna lo mejor de ambos mundos”. El ejecutivo subrayó la importancia de que la gestión de la experiencia acompañe ese proceso, logrando que los colaboradores perciban coherencia entre el discurso y las acciones cotidianas.











