Después de haber convertido a The Food Truck Store en una de las marcas más conocidas del mundo hamburguesero, con locales propios, una franquicia en Miami y un centro de producción, Rodo Cámara volvió a apostar al rubro con un nuevo proyecto. Junto a Santiago Candegabe, creador de contenido conocido como Sandals, desembolsó más de u$s 200.000 para abrir Luisa’s, una hamburguesería en Núñez enfocada en sliders, pequeñas hambuguesas con un método de cocción específico.
El nuevo local abrió en febrero, tras casi dos años de búsqueda de ubicación, desarrollo de producto y ocho meses de obra. La propuesta apunta a competir en un mercado que en los últimos años sumó cadenas internacionales, marcas nacidas en redes sociales y nuevos formatos alrededor de la hamburguesa. Esta vez, eligieron ir por un nicho menos explotado en la Argentina.
“La idea era hacer algo específico, no una hamburguesería más. La slider es la primera que se creó, entendimos que tiene identidad propia y que había espacio para desarrollarlo acá”, explicó Candegabe a El Cronista.
La idea empezó a tomar forma en viajes que ambos realizaron por distintas ciudades de los Estados Unidos. En uno de esos recorridos se concentraron en locales tradicionales del Medio Oeste, donde el slider mantiene vigencia desde hace décadas. Según cuentan, el objetivo fue estudiar desde la cocción hasta la dinámica de atención para trasladar parte de esa experiencia al mercado local.
A partir de ese trabajo avanzaron con el diseño de marca, el menú y la búsqueda del local. Querían instalarse en Núñez o Saavedra, dos zonas donde veían potencial de crecimiento y menor saturación frente a otros corredores de la ciudad. “La refacción demandó cerca de ocho meses. Hoy el local tiene capacidad para unas 60 personas entre barra y mesas, y hoy empleamos a 17 trabajadores”, mencionó Sandals.
Cómo funciona Luisa’s
Según datos de la empresa, los fines de semana vende alrededor de 1500 sliders y recibe entre 500 y 600 clientes. El formato fue pensado para atender un alto volumen de pedidos, con servicio ágil en salón, barra y delivery.
“Es similar a un dinner norteamericano, el tiempo de permanencia no es alto. Hay mucha rotación”, dijo el dueño.
La carta cuenta con cinco opciones de hamburguesas, con precios que van de $ 6000 a $ 10.000. El menú acotado permite simplificar la cocina, reducir insumos y acelerar la salida de cada pedido.
El ticket promedio se ubica entre $20.000 y $25.000 por persona. El delivery comenzó a operar semanas después de la apertura y hoy representa entre el 15% y el 20% de la venta diaria.
La oferta se completa con cheesecake importado de The Cheesecake Factory. En Luisa’s, la porción se vende a $ 16.000.
La cadena estadounidense ya había realizado una prueba en la Argentina durante septiembre del año pasado, con un punto de retiro en Alto Palermo. Ahí las porciones se vendían entre $ 12.000 y $ 14.000. La experiencia luego fue discontinuada.
Ese movimiento dejó una señal sobre el interés de marcas internacionales por el mercado local de pastelería premium. Actualmente, la compañía avanza mediante acuerdos con socios locales, ya que todavía no cuenta con habilitación para abrir un local propio. Entre las empresas que comercializan sus productos aparece YPF, que incorporó parte de la línea en algunas estaciones de servicio.

La hsitoria de The Food Truck Store
La nueva apuesta llega después del crecimiento de The Food Truck Store, marca que Cámara lanzó en 2014 y que comenzó como un food truck para eventos. Con el tiempo sumó locales en Recoleta, Palermo y Belgrano, una franquicia en Miami y un centro de producción en Belgrano para abastecer sus sucursales.
En 2023, la cadena proyectaba facturar $ 2000 millones y contaba con más de 100 empleados. En ese momento también avanzaba con franquicias locales y un local con drive-thru en Pilar para competir con las grandes cadenas de fast food.
El centro productivo, inaugurado en 2022 con una inversión cercana a u$s 200.000, le permitió concentrar procesos y ganar escala. Ahí llegaron a procesar tres toneladas de carne por semana y producir unos 20.000 medallones, además de salsas y otros insumos.
Ese recorrido previo explica parte de la nueva apuesta. Cámara vuelve a invertir en el rubro donde ya desarrolló experiencia operativa, proveedores y conocimiento de consumo, aunque ahora con una marca distinta y un formato más específico.
Cuánto necesita facturar hoy una hamburguesería
Como ocurre en buena parte del sector gastronómico, la rentabilidad depende de sostener volumen con costos controlados. Alquiler, salarios, cargas sociales, plataformas de reparto e impuestos forman parte de una estructura cada vez más exigente, especialmente para los nuevos locales.
Según explicó Candegabe, hoy hace falta una facturación mucho más alta que años atrás para sostener un local. “Menos de $ 40 millones o $ 50 millones por mes es difícil”, aseguró.
Si bien ya fantasean con cuál podría ser su próxima aventura, asumen que hoy la prioridad es recuperar la inversión inicial en un plazo estimado de entre 12 y 18 meses. Después evaluarán nuevas aperturas o formatos más chicos.
“Queremos que dentro de un año la gente siga hablando de Luisa’s”, concluyó.














