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Cada vez que había que reponer mercadería, la rutina era la misma. Subirse al auto, recorrer distribuidoras, comparar precios, contar el efectivo disponible y decidir qué productos podían llevarse ese día.
Gastón Greco creció viendo esa escena en Chaco. De chico acompañaba a su padre en esas recorridas interminables por mayoristas y proveedores.
“Crecí acompañando a mi padre a recorrer distribuidoras en busca del mejor precio y comprando lo justo para poder abrir el negocio ese día”, recuerda el fundador.
Años después, ya convertido en emprendedor, descubrió que la situación seguía siendo prácticamente igual para miles de pequeños comerciantes.
La confirmación llegó cuando un amigo suyo, dueño de una zapatería en el interior chaqueño, le mostró cómo manejaba el negocio. Vendía miles de pares a través de grupos de WhatsApp, pero para abastecerse tenía que viajar cientos de kilómetros hasta centros mayoristas como Once o Avellaneda.
Lo que encontró, entonces, era un problema mucho más grande. Había comerciantes que cerraban sus locales durante varios días para viajar en busca de mercadería. Otros evitaban comprar online porque habían sido víctimas de estafas o porque necesitaban ver y tocar los productos antes de concretar una compra.

“Había millones de pequeños emprendedores que habían sufrido una estafa y tenían miedo de comprar online. Veíamos personas que cerraban sus negocios para viajar a buscar mercadería porque necesitaban ver y tocar los productos antes de comprar. Ahí entendimos que el problema era enorme”, señala Greco.
Fue entonces cuando conoció a Quinto Van Peborgh, economista, ex inversor de Venture Capital y graduado de Columbia Business School. Ambos coincidieron en que si lograban resolver ese problema, podían mejorar la calidad de vida de millones de pequeños emprendedores de la región.
Así nació hace tres años Rintin, una plataforma de comercio y fintech que conecta de manera directa a pequeños comerciantes con fabricantes e importadores.
Hoy la compañía opera en México, cuenta con más de 15.000 clientes y una comunidad de 50.000 emprendedores.

En las últimas semanas dio un nuevo paso en su crecimiento al cerrar una ronda de inversión por u$s 6,2 millones, liderada por el fondo Cometa y acompañada por inversores como Guillermo Rauch, fundador de Vercel, y Guibert Englebienne, cofundador de Globant.
La apuesta mexicana
Aunque la idea surgió en la Argentina, los fundadores decidieron validar el modelo en México. “Vimos que la problemática que existía era diez veces mayor en México. Había menos bancarización, menor adopción de pagos digitales y una enorme cantidad de comerciantes excluidos del sistema financiero”, señaló Greco.
Según datos recogidos por la Secretaría de Economía de México, la tasa de informalidad laboral específica en comerciantes en establecimientos ronda el 74 por ciento.
Con este puntapié inicial, Greco y su socio se mudaron a Oaxaca para entender el mercado desde cero. Allí descubrieron que el principal problema era la confianza. Muchas emprendedoras habían sido víctimas de fraudes al comprar por internet. Otras dependían exclusivamente de recomendaciones en grupos de WhatsApp antes de realizar una compra.
“La única forma de que creyeran en nosotros era tocarles la puerta, llevarles el pedido y que pagaran recién cuando lo recibían”, explicó. Durante meses, el trabajo fue artesanal. Construir catálogo, entender los precios del mercado, identificar proveedores y garantizar entregas seguras.
Hoy Rintin reúne más de 50 grupos de WhatsApp con alrededor de 1000 personas cada uno. Allí los comerciantes comparten experiencias, recomiendan proveedores, validan operaciones y construyen una red de confianza que termina fortaleciendo al marketplace.
El banco de los pequeños comerciantes
La visión de Rintin ya va mucho más allá de conectar compradores y vendedores. De hecho, ya comenzaron a desarrollar herramientas propias de crédito utilizando inteligencia artificial. El objetivo es que un emprendedor pueda abastecerse, recibir financiación, gestionar su negocio y vender online desde una sola plataforma.
“Nuestra visión es ser el banco de todos los pequeños negocios de Latinoamérica”, aseguró.
Parte de los u$s 6,2 millones recién obtenidos se destinará precisamente a profundizar esa estrategia. La empresa quiere ampliar su red logística propia para reducir tiempos de entrega, mejorar la experiencia de compra, expandir sus líneas de crédito y desarrollar asistentes conversacionales basados en IA que permitan realizar pedidos directamente por WhatsApp.
Durante 2025 Rintin alcanzó un volumen bruto de mercancías cercano a los u$s 8 millones.
Mientras tanto, Argentina vuelve a aparecer en el horizonte. Después de validar la tesis en México, el país donde nació la idea asoma como uno de los primeros destinos para la expansión regional.
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