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Las aportaciones voluntarias a una Afore pueden limitar la disponibilidad del dinero de los jóvenes si eligen modalidades destinadas al retiro que establecen condiciones específicas de permanencia, advirtió Gerardo Chavarría, gerente de Iniciativas de Negocio y Apoyo Comercial en Afore SURA, en entrevista con El Cronista.

El directivo señaló que, antes de comenzar a ahorrar para la jubilación, los trabajadores deben conocer las condiciones de cada subcuenta y evaluar si necesitarán disponer de esos recursos para enfrentar una emergencia o cubrir sus gastos cotidianos.

“Muchas personas piensan dos elementos. Que si deposito dinero en la Afore, no lo voy a poder retirar hasta que me pensione. No es así”, explicó.

Chavarría detalló que el ahorro voluntario contempla distintas alternativas. La modalidad de corto plazo permite disponer de los recursos conforme a sus condiciones, mientras que el ahorro voluntario con perspectiva de largo plazo contempla una permanencia mínima recomendada de seis meses.

En contraste, las aportaciones complementarias de retiro están destinadas a fortalecer los recursos para la jubilación y su retiro está sujeto a las reglas aplicables a esa subcuenta.

La diferencia es relevante para quienes comienzan su vida laboral y todavía no cuentan con ingresos estables o un fondo para atender imprevistos.

“Es buena alternativa, pero sí es un freno importante para el depósito. Todos a lo mejor pensamos si quiere ahorrar para el retiro, pero híjole, ¿qué tal que tenga una eventualidad? Y necesito dinero. A lo mejor la aportación complementaria de retiro no es el vehículo”, comentó.

Jóvenes deben construir un hábito de ahorro

Ante la disyuntiva entre ahorrar para el retiro y mantener dinero disponible, el directivo recomendó comenzar con cantidades que se ajusten a la capacidad financiera de cada persona, en lugar de establecer desde el principio un porcentaje obligatorio del sueldo.

De acuerdo con Chavarría, el primer objetivo debe ser incorporar el ahorro a la rutina financiera mediante aportaciones periódicas, ya sean quincenales o mensuales. Una vez consolidado ese hábito, el trabajador puede definir cuánto destinar a su jubilación de acuerdo con sus ingresos y gastos.

“Lo primero es que su objetivo fundamental de ese ahorro sea para el retiro antes inclusive de definir una cantidad o un porcentaje”, señaló.

El especialista advirtió que fijar una meta demasiado exigente desde el comienzo puede convertirse en una barrera para quienes tienen un sueldo inicial reducido o ingresos variables.

“Preferimos ahorrar lo que tú puedas, pero ahorrar de manera periódica, con cierta frecuencia”, afirmó.

Las Afores invierten los recursos y están expuestas al mercado

Además de las condiciones de retiro, los jóvenes deben considerar que las aportaciones voluntarias no permanecen simplemente guardadas, sino que se invierten en distintos instrumentos financieros con el objetivo de generar rendimientos.

Esto significa que el valor de los recursos puede subir o bajar dependiendo de las condiciones del mercado. Para ilustrarlo, Chavarría planteó el caso hipotético de una persona que deposita MXN$20,000 y obtiene una ganancia de MXN$500 durante el primer mes, pero posteriormente observa que esa ganancia disminuye a MXN$300.

Esta variación puede generar incertidumbre entre quienes comienzan a ahorrar, especialmente si desconocen que sus recursos están sujetos a movimientos del mercado.

“Por eso es bien importante que alguien joven identifique: uno, que la Afore es un muy buen instrumento de inversión, pero está sujeto a fluctuaciones de mercado”, indicó.

Por ello, antes de realizar una aportación, los trabajadores deben conocer cómo se invierte su dinero y comprender que los rendimientos pueden variar.

Beneficios fiscales también tienen condiciones

Otro elemento que deben revisar los jóvenes son las posibles deducciones fiscales. Chavarría explicó que determinadas aportaciones voluntarias pueden ser deducibles de impuestos, siempre que cumplan con los requisitos establecidos en la legislación fiscal.

Sin embargo, el beneficio puede estar sujeto a condiciones de permanencia. En los esquemas fiscales que requieren conservar los recursos hasta los 65 años, retirarlos anticipadamente puede generar consecuencias fiscales.

“El ahorro voluntario en la Afore, lo podemos hacer, lo podemos deducir en nuestra declaración de impuestos”, comentó.

El directivo destacó que los ahorradores deben conocer estas condiciones antes de elegir una modalidad, pues las reglas de disponibilidad y el tratamiento fiscal dependen del tipo de aportación.

Asimismo, explicó que las Afores cobran una comisión sobre el saldo administrado, cuyo nivel está sujeto a la regulación de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar).

Por ello, la decisión de realizar la primera aportación voluntaria debe considerar tanto el objetivo de largo plazo como las necesidades financieras inmediatas.

Para los jóvenes, comenzar con cantidades acordes con sus posibilidades, mantener la constancia y conocer las condiciones del instrumento son pasos fundamentales para construir un ahorro para la jubilación sin comprometer su estabilidad financiera actual.