

La pensión del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) es una de las principales fuentes de ingreso para millones de jubilados. En esta línea, el organismo aclaró qué es lo que pasa con el dinero de la pensión cuando el titular fallece y no tiene heredero ni beneficiarios registrados.
Aunque existe la creencia de que esos recursos se “pierden” o que el organismo los retiene de forma automática, la realidad es más compleja y está definida por la ley. Comprender este proceso es fundamental tanto para quienes ya están pensionados como para quienes planean retirarse.

A continuación, los detalles sobre el funcionamiento de la pensión del IMSS en México.
¿Qué pasa con la pensión cuando fallece el titular?
Cuando una persona que recibe la pensión del IMSS fallece, el pago del apoyo económico se suspende de inmediato. Esto se debe a que la asistencia es un derecho personal e intransferible, es decir, no puede heredarse como si fuera una cuenta bancaria.
Sin embargo, el destino del dinero depende de si el pensionado dejó beneficiarios legales registrados. Generalmente, se incluyen:
- Cónyuge
- Concubino
- Hijos menores
- Padres dependientes
Cada uno de ellos podría acceder a pensiones por viudez, orfandad o ascendencia.
¿A quién le queda la pensión cuando una persona muere?
En ausencia de beneficiarios legales, el derecho a la pensión desaparece. No hay continuidad del pago ni posibilidad de transferirlo a terceros.
En el caso del régimen de la Ley del Seguro Social de 1973, los recursos provienen de un fondo solidario, por lo que no existe un saldo individual heredable. Por ello, si no hay beneficiarios, el dinero permanece dentro del sistema del IMSS y no se entrega a familiares no registrados.
¿Qué es el régimen de 1997 del IMSS?
Para quienes cotizan bajo la Ley 97, la situación cambia. En este esquema existe una cuenta individual administrada por una Administradora de Fondos para el Retiro, lo que permite heredar los recursos acumulados.
Si no hay beneficiarios designados, los fondos pueden ser reclamados por herederos mediante un proceso legal ante tribunales, algo que no aplica en el régimen anterior.
El llamado del IMSS para registrar beneficiarios
Uno de los errores más frecuentes es no registrar o actualizar a los beneficiarios. Esto puede dejar sin protección a los familiares del pensionado.
Realizar este trámite es sencillo y garantiza que, en caso de fallecimiento, las personas dependientes puedan acceder a una pensión derivada. Además, evita procesos legales largos y complicados.
Cabe destacar que en ciertos casos sí es posible reclamar mensualidades no cobradas antes del fallecimiento, pero únicamente si existe una persona con derecho legal reconocido. Si no hay beneficiarios, esos recursos tampoco se entregan.















