En esta noticia

Más de 1,500 sucursales de Oxxo en Ciudad de México dejarán de ser únicamente puntos de compra rápida para convertirse también en espacios de resguardo para mujeres, niñas y adolescentes que enfrenten una situación de violencia.

El cambio forma parte de un acuerdo firmado entre el Gobierno capitalino y la cadena de tiendas de conveniencia para incorporar estos establecimientos a la iniciativa “Espacios Seguros”.

Con este programa, las sucursales funcionarán como puntos de protección inmediata ante una agresión mientras llegan las autoridades.

La intención es que cualquier mujer que necesite ayuda pueda ingresar a una tienda y recibir atención inicial sin tener que desplazarse hasta una fiscalía o un ministerio público.

La medida busca aprovechar la presencia masiva de Oxxo en distintos puntos de la ciudad y convertir esos lugares cotidianos en espacios accesibles para pedir auxilio.

Cómo funcionará el protocolo de atención

Cuando una mujer llegue a una sucursal solicitando apoyo, el personal activará un protocolo de atención diseñado específicamente para emergencias relacionadas con violencia.

A partir de ese momento, la víctima permanecerá dentro del establecimiento mientras recibe acompañamiento inicial. De forma paralela, los trabajadores deberán contactar inmediatamente a elementos de la policía capitalina.

La Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México será la encargada de coordinar la atención y canalizar los casos.

El programa también contempla capacitación para los empleados de las tiendas. Los trabajadores aprenderán cómo actuar ante una situación de emergencia, cómo brindar atención con sensibilidad y de qué manera intervenir sin poner en riesgo ni a la víctima ni al propio personal.

Ahora las tiendas Oxxo funcionarán como primer espacio de atención y contención en situaciones de violencia hacia mujeres, niños y adolescentes.
Ahora las tiendas Oxxo funcionarán como primer espacio de atención y contención en situaciones de violencia hacia mujeres, niños y adolescentes.Fuente: ShutterstockShutterstock

El objetivo es que las sucursales puedan responder de manera rápida y organizada frente a casos de agresión.

El reto que enfrenta el programa

La estrategia apuesta por utilizar espacios concurridos y fácilmente identificables como puntos de protección.

En una ciudad donde la violencia de género sigue siendo motivo de preocupación, una tienda de conveniencia puede encontrarse a pocos metros de distancia y representar una alternativa inmediata para pedir ayuda.

Aplicación del protocolo y puntos clave

Además de servir como refugio temporal, estos espacios podrían inhibir situaciones violentas o generar una mayor sensación de protección debido a la presencia constante de otras personas.

Sin embargo, especialistas señalan que el principal desafío será garantizar que el protocolo realmente funcione en la práctica.

Entre los aspectos considerados clave aparecen:

  • la rapidez de respuesta policial
  • la correcta capacitación de los trabajadores
  • que las mujeres sepan que pueden ingresar a pedir ayuda sin miedo.

La efectividad del programa dependerá de que la coordinación entre autoridades y establecimientos funcione de manera inmediata cada vez que una víctima solicite apoyo.