

La derrama económica del Mundial FIFA 2026 podría oscilar entre MXN $30,000 y 40,000 millones de pesos en la Ciudad de México, señaló Carlos Martínez, director general del Fondo Mixto de Promoción Turística de la Ciudad de México, durante su participación en Norte Económico, el podcast de Grupo Financiero Banorte. Los grandes impulsores serán la industria de hospedaje, restaurantes, transporte, entretenimiento y consumo.
Aunque en la Ciudad de México sólo se disputarán cinco encuentros mundialistas, el directivo explicó que la capital prevé ocupación hotelera cercana al 100% durante las fechas que se juegan partidos en la capital y un promedio de 80% a lo largo del torneo, lo que representaría alrededor de cinco millones de noches de hospedaje.
No sólo llegarán turistas internacionales, Martínez destacó que el turismo nacional será uno de los principales motores económicos del evento, debido a la llegada de visitantes de otros estados que viajarán para asistir a los partidos o vivir el ambiente mundialista en la capital.
El rango que maneja el funcionario podría no ser imposible de alcanzar, ya que él mismo señala que fecha más reciente del Gran Premio de la F1 en CDMX arrojó unos MXN $20,000 millones.
La fiebre mundialista se anticipa
Martínez agregó que los efectos del Mundial también ya se reflejan en la actividad económica de la ciudad. Durante el primer trimestre del año aumentó la ocupación hotelera, mientras que la recaudación por impuesto sobre hospedaje creció 12% frente al mismo periodo de 2025, impulsada por la llegada anticipada de equipos, patrocinadores y personal de producción, explicó.
Además de la derrama inmediata, Martínez recalcó el beneficio de la infraestructura permanente que se renovó o construyó a raíz del Mundial, la cual fortalecerá la competitividad de la capital a largo plazo.
La Ciudad de México realizó inversiones cercanas a MXN $8,000 millones de pesos enfocadas principalmente en movilidad, conectividad y recuperación de espacios públicos.
Entre los proyectos destacan la modernización del Tren Ligero, nuevas unidades de transporte eléctrico, corredores turísticos, mejoras urbanas en el Centro Histórico y nuevas conexiones de transporte hacia el sur de la ciudad.
Martínez añadió que estas obras buscan detonar nuevas oportunidades de inversión inmobiliaria, hotelera y comercial en zonas que históricamente tuvieron menor conectividad o menor oferta turística.
“La inversión pública tiene que ser semilla para detonar la inversión privada”, sostuvo Martínez, quien agregó que el turismo representa actualmente alrededor del 10% de la economía de la Ciudad de México y que la meta de la administración capitalina es incrementar 30% la llegada de turistas hacia 2030.
Para ello, la estrategia contempla ampliar rutas aéreas internacionales, impulsar el turismo de convenciones y facilitar nuevas inversiones hoteleras mediante cambios regulatorios y esquemas de ventanilla única, detalló.
















