

La limpieza del hogar puede llevar varias horas si las tareas no se organizan correctamente. Por esta razón, existen métodos prácticos que ayudan a conseguir una casa impecable sin dedicar todo el día a quitar el polvo, lavar los pisos o limpiar el baño y la cocina.
Según especialistas consultados por The Spruce, aplicar 7 trucos permite ahorrar tiempo y reducir los esfuerzos innecesarios durante la rutina doméstica. Las recomendaciones incluyen mantener el orden, seguir una secuencia de trabajo, agrupar actividades y aprovechar el tiempo de acción de los productos.
¿Qué recomiendan los especialistas para mantener el orden y limpiar más rápido?
El primer consejo es mantener la casa ordenada durante la semana. Jenny Smith, responsable de una franquicia de Molly Maid en Tulsa, Estados Unidos, explica que guardar los objetos después de utilizarlos evita que el día destinado a la limpieza se convierta en una jornada para recoger y acomodar cosas.
Ahora bien, el segundo truco consiste en retirar la basura y los objetos que estorban antes de comenzar. Justamente, Trish Duarte, presidenta y directora ejecutiva de MaidPro Temecula, recomienda devolver cada elemento a su lugar, llevar los platos a la cocina y despejar el suelo. De esta manera, se evitan interrupciones que hacen perder tiempo y concentración.
¿En qué orden hay que limpiar la casa para evitar repetir tareas?
El tercer truco es limpiar de arriba hacia abajo. Smith utiliza la cocina como ejemplo: primero se limpian las encimeras y después se aspiran o barren las migas que caen al suelo. Así, la suciedad no vuelve a depositarse sobre las superficies que ya se limpiaron.

Sofía Martínez, experta en limpieza y propietaria de Sparkly Maid Austin, propone una secuencia que comienza por retirar los objetos y aplicar los productos que necesitan tiempo de contacto.
Después, recomienda quitar el polvo, limpiar las superficies de arriba hacia abajo, ocuparse de los baños y la cocina, aspirar los pisos y terminar con el trapeado de las superficies duras.
¿Qué productos y herramientas ayudan a ahorrar tiempo?
El cuarto consejo es llevar todos los artículos de limpieza en un recipiente o carrito. Martínez señala que tener a mano los pulverizadores, paños y cepillos evita los viajes repetidos al lugar donde se guardan los productos.
Duarte también recomienda simplificar el equipo para la limpieza habitual: un desengrasante, un desinfectante y un limpiador neutro para pisos y superficies delicadas. Además, aconseja tener dos paños de microfibra, uno seco y otro húmedo, y bicarbonato de sodio para aportar una abrasión suave cuando sea apropiado.
El quinto truco consiste en agrupar las tareas similares y utilizar una herramienta por vez. Smith aconseja aspirar todas las habitaciones que estén listas en una misma ronda, mientras que Martínez prefiere quitar el polvo de toda la casa con los mismos utensilios y limpiar juntos los espejos y los cristales.
¿Por qué conviene dejar actuar los productos de limpieza?
El sexto consejo es aplicar los productos y aprovechar el tiempo de espera para realizar otras tareas. Sofía recomienda utilizarlos en sanitarios, duchas, lavabos y estufas, siguiendo las instrucciones de las etiquetas. Mientras actúan, se pueden limpiar otras superficies y quitar el polvo.
En ese sentido, Trish explica que los productos con tensioactivos, como algunos desengrasantes, necesitan tiempo para desprender la grasa y la suciedad. Si no se respeta ese proceso, puede ser necesario frotar con más intensidad.
¿Qué tareas se pueden dejar para otro día?
El séptimo truco es priorizar las zonas más visibles y posponer la limpieza profunda. Martínez recomienda dejar para otra jornada tareas como limpiar el interior del horno, lavar todas las ventanas, fregar las juntas, limpiar las persianas a fondo o mover muebles pesados.
Smith señala que las encimeras, los pisos, los muebles, los sanitarios, las duchas y las bañeras tienen un impacto visual mayor en la limpieza cotidiana que otras zonas menos visibles. Por último, Duarte añade que las habitaciones que no se utilizan pueden necesitar menos atención que la cocina, los baños y los espacios de uso frecuente.














