

Las ciudades crecen sin pausa y con ellas sus problemas medioambientales. Encontrar soluciones sostenibles ya no es una opción sino, una urgencia. En ese escenario, un organismo históricamente ignorado empieza a protagonizar una conversación clave en el urbanismo moderno: el musgo. Este podría convertirse en uno de los aliados más eficaces para diseñar ciudades más resilientes y menos contaminantes.
Por qué el musgo es un escudo frente a inundaciones y contaminación
Las lluvias intensas se repiten con mayor frecuencia e impactan de lleno en ciudades cubiertas de asfalto, donde el agua no se absorbe sino que se acumula. El musgo retiene el agua y la libera gradualmente, reduciendo la escorrentía superficial y la presión sobre los sistemas de drenaje.
Además, a diferencia de otras plantas, extrae nutrientes directamente de la atmósfera, lo que lo convierte en un filtro natural eficaz contra partículas contaminantes cerca de zonas de tráfico intenso.
Cuáles son las ventajas del musgo en las calles frente al césped
Comparado con otras cubiertas vegetales, el musgo no requiere cortes, demanda poco riego y prospera en condiciones donde otras plantas no sobreviven. Su coste operativo es mínimo y su rendimiento ambiental, alto.

Se inscribe en la tendencia de las “carreteras verdes”, es decir, integrar elementos naturales sin comprometer la infraestructura existente. Con el 70% de la población mundial viviendo en ciudades para 2050, soluciones discretas como esta podrían marcar una diferencia real frente a dos desafíos inevitables, la gestión del agua y la calidad del aire.
¿El musgo puede reemplazar el asfalto en las calles de las grandes ciudades?
Por su parte, investigadores de la Nottingham Trent University proponen una solución para el problema de las inundaciones de las ciudades modernas: reemplazar el asfalto impermeable con musgo.
Los musgos:
— Fundación Biodiversidad (@FBiodiversidad) December 15, 2025
🌱 Protegen el suelo
💦 Retienen agua
🕷️ Albergan una gran biodiversidad
💨 Almacenan CO₂
🏞️ Regulan el microclima del bosque
Su lugar está en el entorno natural, donde cumple su función, no adornando un belén. pic.twitter.com/cZEVdtyKhy
De esta manera, la calzada se convierte en esponjas biológicas capaces de absorber el exceso de agua durante lluvias torrenciales, antes de que colapse el sistema de alcantarillado. La especie ideal para este proceso de urbanización es: el briófito.
Se trata de una planta no vascular que carece de raíces y absorbe agua directamente a través de toda su superficie. Una de sus ventajas es que no necesita suelos profundos para funcionar y puede instalarse sobre infraestructuras existentes.















