

Francia vivió este jueves una nueva jornada de protestas estudiantiles, en medio de un fuerte reclamo por la falta de profesores sustitutos, el estado de los edificios y las condiciones de enseñanza en colegios secundarios.
Miles de personas se manifestaron ayer en las calles de Francia, después de la movilización del 6 de octubre que afectó servicios públicos y congregó a hasta 450.000 personas, según los sindicatos.
La jornada estuvo salpicada por enfrentamientos entre la policía y los manifestantes y por episodios como el saqueo de un instituto en Burdeos.

Las autoridades de Francia informaron este viernes que hay cerca de 6.900 detenidos y más de un centenar de trabajadores educativos heridos en todo el país en el marco de las protestas estudiantiles.
Según cifras del Ministerio de Justicia, hasta la fecha un total de 6.877 personas han sido puestas bajo custodia, de las cuales el 86% son menores de edad, mientras que 21 se encuentran ya bajo arresto administrativo a la espera de que se celebren juicios en su contra.
Las protestas continúan este viernes, con los bloqueos de algunos establecimientos educativos. Según los datos del Ministerio de Educación, 141 institutos permanecen cerrados, (de los 3.700 que hay en el país), frente a los 157 de la víspera, lo que supone menos del 4% de los centros.

El gobierno de Emmanuel Macron trata de contrarrestar la movilización estudiantil con una serie de anuncios, entre los que se destaca la contratación de 3.000 docentes para paliar las bajas no reemplazadas, uno de los principales reclamos de los sindicatos de alumnos.
El titular de Educación, Édouard Geffray, que visitó hoy un instituto de la región de París, aseguró que los docentes ya están siendo contactados para que se incorporen lo antes posible a los centros educativos, “a partir de la semana que viene”.
El funcionario lamentó los daños que se han registrado en centros educativos y que, dijo, han privado a “decenas de miles de alumnos” de poder seguir las clases.

En paralelo, señaló que la plataforma digital lanzada por el Gobierno para recibir las quejas de los estudiantes ha recolectado ya 66.000 aportaciones, algo que consideró “un signo de madurez democrática”.
Las movilizaciones estudiantiles se extendieron a otros lugares de Francia
Las movilizaciones estudiantiles, que comenzaron a mediados de septiembre a las afueras de París, ganaron fuerza en los últimos días y se extendieron a otras partes de Francia, acompañadas de enfrentamientos con la Policía y daños en centros educativos.
El Gobierno teme que las manifestaciones deriven en nuevos episodios de violencia, especialmente si se extienden por centros universitarios después de que algo más de una treintena se viera afectada la semana pasada.
El Ejecutivo, que anunció que llevará al Parlamento el 27 de octubre una ley para que quienes causen daños en manifestaciones violentas los asuman, se enfrenta a críticas por la actuación de las fuerzas del orden.

Sindicatos y organizaciones sociales acusaron al Gobierno francés de emplear una fuerza excesiva frente a menores para contener unas reivindicaciones que consideran legítimas, mientras cinco investigaciones internas examinan actuaciones de los agentes.
La Liga de Derechos Humanos denunció una deriva que considera preocupante para el Estado de derecho, mientras desde el Ejecutivo se acusa a la izquierdista La Francia Insumisa de alimentar la tensión por motivos electoralistas a seis meses de la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas.















