

Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán en Suiza concluyeron con avances y una hoja de ruta para intentar alcanzar un acuerdo definitivo en un plazo de 60 días, según informaron los países mediadores.
El nuevo escenario marca un giro respecto de la tensión inicial de la cumbre y deja claro que el diálogo no quedó trabado, sino que continuará durante los próximos días a nivel técnico.
La primera ronda de conversaciones entre altos cargos estadounidenses e iraníes se desarrolló en el complejo turístico de Bürgenstock, en Suiza, con la mediación de Qatar y Pakistán. De acuerdo con el comunicado difundido por los mediadores, ambas partes acordaron continuar el proceso bajo un esquema supervisado por un comité de alto nivel.
El entendimiento contempla la creación de tres grupos de trabajo específicos enfocados en materia nuclear, sanciones y resolución de disputas. Las conversaciones técnicas seguirán durante el resto de la semana en el mismo complejo suizo, según confirmaron las cancillerías de Qatar y Pakistán.
Avances pese a la tensión por Trump y el Estrecho de Ormuz
El diálogo se produjo en un contexto de fuerte tensión, marcado por las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de reanudar los ataques contra Irán si Teherán no frenaba a sus aliados en Líbano. Además, el inicio de las conversaciones estuvo atravesado por el cierre del Estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio energético global.
Sin embargo, pese a ese clima, los mediadores dieron por exitosa la primera ronda. El primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, afirmó que la reunión del Comité de Alto Nivel concluyó “con éxito” y sostuvo que las discusiones se llevaron adelante en un “ambiente positivo y constructivo”, con “avances alentadores”.
El documento de los mediadores también detalla la formalización de una línea de comunicación directa entre Estados Unidos e Irán para evitar incidentes y malentendidos, con el objetivo de garantizar el paso seguro de buques mercantes a través del Estrecho de Ormuz.
Qué acordaron Estados Unidos e Irán
Según el comunicado conjunto de Qatar y Pakistán, Estados Unidos e Irán acordaron una hoja de ruta hacia un acuerdo definitivo en un plazo de 60 días. Además, las partes avanzaron en un mecanismo para poner fin a los combates en Líbano, uno de los puntos centrales de fricción entre Washington y Teherán.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, encabezó el inicio de las conversaciones con altos cargos iraníes bajo el marco del memorando de entendimiento alcanzado la semana pasada. Ese documento había permitido extender, por al menos 60 días, el frágil alto el fuego vigente desde abril.
Desde el lado iraní, el ministro de Exteriores, Abás Araqchí, afirmó que se lograron avances importantes para terminar la guerra en Líbano. También aseguró que Irán obtuvo exenciones para exportaciones de petróleo y productos petroquímicos, la liberación de parte de sus activos congelados y la puesta en marcha de un plan de reconstrucción y desarrollo.
Esas medidas no fueron incluidas en el comunicado oficial de los mediadores y, hasta el momento, no fueron confirmadas por la Casa Blanca.
Una interrupción temporal, pero no una ruptura
Durante la jornada del domingo se registró una interrupción temporal del diálogo, luego de que la delegación iraní protestara por las amenazas de Trump. La agencia semioficial iraní Tasnim informó que los representantes de Teherán se negaron a regresar a la sala tras conocerse las declaraciones del mandatario estadounidense.
No obstante, las conversaciones continuaron mediante los mediadores qataríes y paquistaníes. Un diplomático estadounidense citado por Reuters negó que los iraníes hubieran abandonado definitivamente el proceso y aseguró que las partes siguieron reunidas y negociando hasta entrada la noche.
“Hemos hablado del estrecho, de Líbano, de asuntos nucleares y de los detalles de la aplicación del memorando de entendimiento, entre otros temas”, afirmó el diplomático.
De esta manera, el proceso quedó lejos de una suspensión definitiva: las delegaciones concluyeron la primera ronda de alto nivel y dejaron en marcha una nueva etapa técnica para avanzar en los puntos pendientes.
La negociación sigue abierta
La delegación iraní, encabezada por el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, y por el canciller Abás Araqchí, abandonó Suiza rumbo a Teherán tras alrededor de 18 horas de sesiones, según informó Tasnim.
Aunque la Casa Blanca no hizo comentarios inmediatos sobre el cierre de la ronda de alto nivel, los mediadores confirmaron que las conversaciones técnicas continuarán durante la semana.
El resultado de la cumbre alivió parcialmente la tensión en los mercados energéticos. Tras el comunicado, los futuros del crudo Brent profundizaban su caída y se ubicaban en torno a los 79,44 dólares por barril.
El nuevo eje del proceso diplomático queda así concentrado en la implementación de la hoja de ruta de 60 días, la continuidad de los grupos técnicos y la estabilidad del Estrecho de Ormuz, en medio de un escenario todavía frágil pero con señales concretas de avance.












