

Tener plantas en el hogar es una de las aficiones más comunes en México, pero no todas las especies pueden mantenerse o comercializarse libremente.
En algunos casos, la legislación ambiental establece restricciones específicas para proteger ejemplares considerados en riesgo, por lo que contar con uno de ellos puede acarrear sanciones económicas.
Algunas de esas multas incluso superan los millones de pesos, según establece la normativa. Ante este escenario, se aconseja tomar nota y todos los recaudos al respecto.

Es oficial: qué planta está protegida y por qué podrían sancionar a quienes la tengan
La pata de elefante, perteneciente al género Beaucarnea, es una planta endémica de México que cuenta con varias especies protegidas debido a su estado de conservación.
De acuerdo con la NOM-059-SEMARNAT-2010, al menos ocho de las 13 especies de este género se encuentran incluidas en distintas categorías de riesgo. Además, forman parte del Apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).
La legislación busca evitar la extracción ilegal de ejemplares silvestres y garantizar la conservación de estas especies, cuya población ha disminuido por la pérdida de hábitat y el comercio no autorizado.
¿De cuánto es la multa por tener una planta pata de elefante en México?
La Ley General de Vida Silvestre, en su apartado sobre conservación de especies y poblaciones en riesgo, establece sanciones para quienes incumplan las disposiciones relacionadas con ejemplares protegidos.
Las multas pueden ir de 50 a 50.000 Unidades de Medida y Actualización (UMA), dependiendo de la gravedad de la infracción detectada por las autoridades ambientales.
En los casos en los que una persona no pueda acreditar que la planta fue adquirida legalmente mediante la documentación correspondiente, las sanciones económicas pueden superar los 5 millones de pesos, de acuerdo con los montos previstos por la legislación.
Qué hacer si tienes una pata de elefante en casa
Tener una planta de esta especie no implica automáticamente una infracción. El punto clave es que el ejemplar haya sido obtenido mediante canales autorizados y que su propietario pueda demostrar su origen legal.
Por ese motivo, las autoridades recomiendan conservar las facturas, permisos o cualquier documento que acredite la compra en viveros o establecimientos autorizados para comercializar especies protegidas.
Antes de adquirir una pata de elefante, también es aconsejable verificar que el vendedor cuente con la autorización correspondiente y que la planta provenga de una fuente legal, evitando así contribuir al comercio ilegal de especies amenazadas y exponerse a posibles sanciones.














