

Estados Unidos e Irán iniciaron este domingo en Bürgenstock (Suiza) las negociaciones para abordar la aplicación del memorámdum de 14 puntos firmado el miércoles 17 de junio entre ambas partes, con presencia de los mediadores cataríes y de Pakistán.
Las delegaciones de Estados Unidos e Irán lideradas por el vicepresidente estadounidense, JD Vance, y el jefe negociador iraní, Mohamed Baqer Qalibaf, se encuentran ya en el complejo de montaña de Bürgenstock (Suiza), para abordar la aplicación del documento con el que se busca poner fin a la guerra en Medio Oriente.
También llegaron las delegaciones de los países mediadores, Qatar y Pakistán, esta última liderada por el primer ministro, Shehbaz Sharif, y el jefe del Estado Mayor, el mariscal de campo Asim Munir.
Según informó el ministerio de Exteriores qatarí en un comunicado, el encuentro se llevará a cabo bajo fuertes medidas de seguridad y cerrado al tráfico.
El objetivo de las conversaciones es entrar en detalle sobre la aplicación del documento suscrito el 17 de junio, que daba a las partes 60 días para negociar un acuerdo definitivo sobre el fin de la guerra que aborde también el programa nuclear iraní y el levantamiento de sanciones.

Antes del inicio formal de las conversaciones, Vance mantuvo una reunión bilateral con Sharif en una sala del complejo turístico. Según la agenda IRNA, por la tarde se realizará una reunión con Estados Unidos, siempre con la presencia de los intermediarios. La negociación diplomática quedó así organizada en dos etapas dentro de la misma jornada.
Inicialmente, el representante de la Casa Blanca tenía previsto estar presente el viernes en el complejo turístico de Bürgenstock, pero su salida de Estados Unidos se retrasó debido a que los combates se intensificaron en el Líbano y las autoridades iraníes cancelaron sus planes originales de asistir a las conversaciones bilaterales.
El escenario de las negociaciones en Europa coincide con modificaciones en el despliegue de las fuerzas sobre el terreno de conflicto, donde un responsable del ejército de Israel dijo este sábado que las fuerzas armadas recibieron órdenes de la cúpula política de su país de detener los combates en el sur del Líbano, zona geográfica donde sus tropas se enfrentan al movimiento proiraní Hezbolá a pesar del alto el fuego.
Los ataques de Israel en el sur libanés continuaron este sábado y dejan un saldo de siete muertos, rompiendo el cese de hostilidades informado el viernes por fuentes de Washington y Tel Aviv. A pesar de las detonaciones, que el Estado hebreo justifica como una represalia frente a los misiles de la milicia chií Hizbulá, el gobierno israelí asegura estar comprometido con la tregua.
















