
Como si las demandas hacia los exchange más famosos del mercado no hubiesen causado suficiente daño, ahora se suma una nueva ofensiva contra las criptomonedas y viene desde lo más alto de la Reserva Federal de Estados Unidos (EE.UU.).
Esque el presidente de la máxima entidad financiera, Jerome Powell, aseguró en una reciente conferencia del Banco de España que la mayoría de los integrantes del comité del banco central norteamericano siguen viendo dos subas de tipos de interés por delante este año. Tampoco descartó más alzas en la próxima reunión de la FED.
Esta noticia representa un golpe bajo para los activos de riesgo (incluidas las cripto), puesto que una gran posibilidad es que varios inversores migren hacia instrumentos de renta fija, con mayor estabilidad y retornos asegurados como los bonos del Tesoro estadounidense.
Tasas de interés en Estados Unidos: qué va a pasar

Tal como lo hizo en la reunión de la FED del pasado 14 de junio, Powell insistió en el mensaje de que queda "terreno por cubrir" para reducir la tasa de inflación hasta el objetivo del 2%.
El año pasado, el banco central de EE.UU. subió los tipos a un ritmo acelerado; incluyendo cuatro subidas consecutivas de 75 puntos básicos, desde cerca de cero en marzo de 2022. Luego, los funcionarios empezaron a ralentizar el ritmo en diciembre y realizaron subidas de 25 puntos básicos en cada una de las tres primeras reuniones de este año.
En el último encuentro, sin embargo, las autoridades optaron por hacer una pausa con los tipos para evaluar el impacto tanto las tensiones políticas como las del sector bancario sobre la economía.
Para la próxima reunión de julio, el mercado de futuros de tasas de interés estima una probabilidad superior al 60% de una nueva subida de 25 puntos básicos; algo que no sienta bien para el mercado de las criptomonedas, que siempre suele ver una corrección bajista ante un endurecimiento de la política monetaria.
"La política monetaria no ha sido lo suficientemente restrictiva durante el tiempo suficiente", lanzó Powell en una reunión anual de banqueros centrales organizada por el Banco Central Europeo en la ciudad turística portuguesa de Sintra. "Yo no descartaría en absoluto un movimiento en reuniones consecutivas", concluyó.














