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Salir a correr no es la única alternativa para mantenerse en forma y cuidar el corazón. Sin embargo, existe otra actividad que gana cada vez más espacio en los gimnasios y que combina entrenamiento cardiovascular, fortalecimiento muscular y un importante gasto energético.

Se trata del spinning, también conocido como ciclo indoor, una disciplina que permite mejorar la resistencia física y trabajar distintos grupos musculares sin someter a las articulaciones al impacto de la carrera.

Según una publicación de la Real Federación Española de Ciclismo, las clases de bicicleta fija ofrecen múltiples beneficios para la salud y la condición física. Las sesiones, por su parte, suelen durar entre 45 y 50 minutos y, dependiendo de la intensidad del entrenamiento, permiten quemar entre 400 y 600 calorías.

Spinning: por qué ayuda a mejorar la circulación y proteger el corazón

Uno de los principales beneficios del spinning es su impacto positivo sobre el sistema cardiovascular. Al tratarse de un ejercicio aeróbico, contribuye a fortalecer el corazón y mejorar la capacidad del organismo para sostener esfuerzos físicos durante períodos más prolongados.

Hombres y mujeres realizando spinning en las bicicletas fijas.
Hombres y mujeres realizando spinning en las bicicletas fijas.Shutterstock

La práctica regular de esta actividad permite desarrollar una mayor resistencia cardiovascular, lo que también puede traducirse en una mejor respuesta física frente a las actividades cotidianas.

Además, al estimular la circulación sanguínea mediante el movimiento continuo de las piernas, el ciclo indoor se convierte en una alternativa para incorporar actividad física y favorecer la salud cardiovascular.

Cuántas calorías quema una clase de spinning y qué músculos trabaja

Otro de los motivos por los que esta disciplina se convirtió en una opción popular es su elevado gasto energético. Una sesión de entre 45 y 50 minutos puede representar un consumo aproximado de 400 a 600 calorías, aunque la cifra varía según la intensidad, la duración y las características físicas de cada persona.

Un hombre realizando bicicleta fija en el gimnasio.
Un hombre realizando bicicleta fija en el gimnasio.Shutterstock

El entrenamiento también permite fortalecer diferentes grupos musculares. Los principales son:

  • Cuádriceps: participan activamente durante el pedaleo y permiten extender las piernas.
  • Isquiotibiales: intervienen en el movimiento de las piernas y contribuyen a la estabilidad.
  • Glúteos: trabajan especialmente durante los cambios de resistencia y las fases de mayor esfuerzo.
  • Gemelos: participan en el movimiento de los tobillos y el impulso del pedaleo.
  • Zona central del cuerpo: los músculos abdominales y estabilizadores ayudan a mantener una postura adecuada sobre la bicicleta.

Por eso, el spinning no solamente representa un entrenamiento cardiovascular, sino que también contribuye al fortalecimiento y la tonificación muscular.

Qué ventajas tiene el spinning frente a salir a correr

Una de las diferencias más importantes entre ambas actividades es el impacto sobre las articulaciones. Mientras que correr implica impactos repetidos contra el suelo, el spinning es una disciplina de bajo impacto, ya que el cuerpo permanece apoyado sobre la bicicleta durante gran parte del entrenamiento.

Esta característica puede resultar beneficiosa para quienes buscan una alternativa cardiovascular con menor exigencia articular, aunque la postura y el ajuste correcto de la bicicleta también son fundamentales.

A su vez, las clases permiten regular la resistencia y adaptar el esfuerzo a las posibilidades de cada persona. De esta manera, tanto quienes recién comienzan a entrenar como quienes tienen una mayor preparación física pueden participar de las sesiones, convirtiéndola en una opción más que interesante.