

La limpieza de la parrilla es fundamental para mantener en buenas condiciones el lugar donde se cocina la carne.
Los restos de grasa y comida que quedan adheridos pueden acumularse con el uso y afectar la higiene del asador.
Aunque encender el fuego y dejar que las brasas calienten los hierros ayuda a desprender parte de la suciedad, existe método sencillo con papel de diario que muchos asadores utilizan antes de volver a cocinar.
Para qué sirve el papel de diario en la parrilla
El papel de diario funciona como una herramienta práctica para remover la grasa y los restos de comida adheridos a los fierros.

Al utilizarlo cuando la parrilla todavía conserva calor, la suciedad se desprende con mayor facilidad.
La recomendación es hacerlo con cuidado y utilizando un papel doblado varias veces para evitar el contacto directo con los hierros calientes.
No reemplaza una limpieza profunda, pero puede servir como mantenimiento habitual.
Cada cuánto hay que limpiar la parrilla
Además de la limpieza después de cada asado, se puede realizar un mantenimiento más completo de manera periódica.
La frecuencia dependerá del uso que tenga el asador. Una limpieza profunda aproximadamente una vez por mes puede ser una referencia para las parrillas que se utilizan con frecuencia.
Cómo limpiar la parrilla con papel de diario
Para realizar una limpieza más exhaustiva se pueden utilizar algunos elementos sencillos:
- Papel de diario.
- Cepillo de cerdas.
- Un balde.
- Agua tibia.
- Vinagre.
- Papel de cocina.
Procedimiento
- Primero hay que dejar que las cenizas pierdan temperatura y retirarlas de la base.
- Con la parrilla todavía tibia o caliente, se puede pasar el papel de diario para sacar los restos más grandes.
- Después, se prepara una mezcla de agua tibia con un chorro de vinagre.
- Se moja el cepillo y se frotan los hierros con cuidado para aflojar la suciedad que permanece adherida.
El paso final para dejar los hierros limpios
Una vez que el cepillo haya desprendido los restos, se vuelve a pasar papel de diario para retirar la suciedad que quedó suelta.
La operación puede repetirse hasta eliminar los excedentes.
Finalmente, se utiliza papel de cocina para quitar la humedad y los últimos residuos.
El olor también puede ser una señal de que la parrilla necesita mantenimiento. Una limpieza periódica ayuda a evitar la acumulación de grasa y restos de comida entre un asado y otro.












