

Cada cierto tiempo, la palabra “asteroide” vuelve a ocupar titulares y genera inquietud. La imagen de una roca gigante viajando hacia la Tierra suele instalar la idea de una amenaza inminente.
Sin embargo, cuando se analizan los datos reales, el panorama resulta mucho menos alarmante. En 2026 habrá varios acercamientos de asteroides a nuestro planeta. Sin embargo, ¿alguno representa peligro concreto?
Los astrónomos llevan décadas siguiendo estos objetos y hoy cuentan con herramientas que permiten calcular sus trayectorias con alta precisión. Gracias a ese monitoreo constante, se sabe que los pasos cercanos previstos para este año se darán a distancias seguras.
El asteroide que pasará “cerca” en 2026
El principal sobrevuelo previsto para 2026 ocurrirá el 19 de junio. Se trata del asteroide conocido como 2003 LN6, una roca espacial con un tamaño estimado de entre 30 y 70 metros. En términos astronómicos, no es pequeño, pero tampoco alcanza dimensiones capaces de generar un desastre global.
Ese día, el objeto pasará a unas 3,7 distancias lunares de la Tierra. Traducido a números concretos, significa varios cientos de miles de kilómetros de separación. A escala espacial puede parecer poco, pero está muy lejos de implicar un choque.
Los especialistas remarcan que este tipo de aproximaciones son habituales y se repiten varias veces por año, sin consecuencias reales y concretas que puedan chocar y afectar la vida en la Tierra.
¿Qué es un asteroide potencialmente peligroso?
Cuando la NASA o la Agencia Espacial Europea habla de “asteroides potencialmente peligrosos”, no se refieren a una amenaza inmediata. La categoría incluye a objetos de más de 140 metros de diámetro que pueden acercarse a menos de 7,5 millones de kilómetros de la órbita terrestre.
Hoy se conocen más de 2.500 asteroides dentro de esa clasificación. Eso no significa que vayan a chocar, sino que requieren seguimiento constante. De hecho, ninguno presenta un riesgo significativo en los próximos 100 años.
Para medir el peligro, los científicos usan escalas como la de Turín, que va de 0 a 10. La enorme mayoría de los asteroides conocidos se mantiene en el nivel más bajo, por lo que no hay a la vista asteroides potencialmente peligrosos, hasta el momento.

¿Cada cuánto impactan asteroides en la Tierra?
Desde el punto de vista astronómico, los impactos no son raros. Pequeñas rocas de uno o dos metros ingresan en la atmósfera terrestre con frecuencia y se desintegran sin causar daños. El famoso bólido de Cheliábinsk, en 2013, medía unos 20 metros y aun así provocó destrozos locales.
Los asteroides capaces de generar daños regionales, de más de 100 metros, impactan la Tierra cada varios miles de años. Los realmente peligrosos, de más de un kilómetro, aparecen una vez cada millones de años. Por eso, la probabilidad de que un evento así ocurra durante una vida humana es mínima.
¿Cómo se vigilan los asteroides?
La detección temprana resulta clave. Proyectos como ATLAS, Catalina Sky Survey y otros programas internacionales rastrean el cielo todas las noches en busca de nuevos objetos. Gracias a ese trabajo, más del 90% de los asteroides grandes ya está identificado.
Cuando se detecta uno nuevo, los astrónomos refinan su órbita con observaciones sucesivas. Con solo unos años de seguimiento, pueden prever su trayectoria con décadas de anticipación.













