

La señal de tránsito que muestra el siluetado de un automóvil derrapando sobre un fondo amarillo en forma de rombo indica la presencia de una calzada resbaladiza.
Conocida como P.12 y clasificada dentro del grupo de señales preventivas, su objetivo principal no es prohibir ni sancionar, sino alertar anticipadamente al conductor sobre un tramo donde el neumático pierde adherencia con la superficie del suelo.
Esta condición de riesgo puede responder tanto a factores estructurales del camino (un asfalto desgastado o sumamente liso) como a la presencia de agentes externos temporales.
Entre los motivos más frecuentes se encuentran el agua acumulada por lluvias, el hielo o nieve en zonas cordilleranas, la presencia de aceite, barro, o la acumulación de granilla y polvo suelto.
La importancia del pictograma dentro de la Ley Nacional de Tránsito
En el marco de las normas de tránsito vigentes en la Argentina (Ley N.º 24.449 y su Decreto Reglamentario 779/95), la señal de tránsito preventiva cumple un rol fundamental en la reducción de la siniestralidad vial.
La colocación del cartel P.12 exige legal y operativamente que el conductor adecue de inmediato su modo de conducción a las condiciones reales de la vía, adaptando la velocidad por debajo de los límites máximos permitidos.

Ante la aparición de esta advertencia, el protocolo de seguridad vial recomienda reducir la marcha de manera gradual sin accionar el freno de forma brusca, aumentar la distancia de seguimiento con el vehículo que antecede y evitar giros o maniobras repentinas que puedan desencadenar un hidroplaneo o la pérdida total del control del rodado.
Ubicación estratégica y zonas de mayor presencia
El emplazamiento de esta señalización suele concentrarse en puntos críticos de la red vial nacional y provincial donde las condiciones del pavimento pueden cambiar drásticamente.
Es habitual encontrarla en caminos de montaña, puentes, curvas cerradas, accesos a autopistas o sectores propensos a la acumulación de sombra y humedad que favorecen la formación de hielo escarcha.
Asimismo, las autoridades viales suelen instalarla de forma temporal en áreas urbanas o corredores donde se ejecutan obras de repavimentación, zonas industriales con tránsito pesado o tramos afectados por derrames de sustancias de forma recurrente.
El rol preventivo para evitar siniestros y deslindar responsabilidades
En términos de responsabilidad civil y vial, la señalización P.12 cumple una función clave al anticipar un escenario potencialmente peligroso que podría no ser perceptible a simple vista. Al advertir la falta de fricción antes de ingresar al tramo afectado, la cartelería le otorga al automovilista el tiempo necesario para reaccionar de forma segura.
Por último, la presencia del cartel opera como un aviso legal de extremar la precaución. Desestimar la señalización y sufrir un despiste o colisión por exceso de velocidad en un tramo resbaladizo puede ser considerado una negligencia al volante por parte de las autoridades de tránsito y aseguradoras.













