En esta noticia

En el barrio porteño de Núñez se encuentra una de las propiedades más particulares del mercado inmobiliario. Con más de 100 años de historia, una arquitectura protegida y una carta original de Juan Domingo Perón conservada en su interior, la casona se ofrece por USD 640.000.

A pesar de haber reducido significativamente su precio en los últimos años todavía no logró encontrar un comprador.

Una casona centenaria que conserva intacto el encanto de otra época

Es una de las esquinas más tradicionales de Núñez permanece a la venta una vivienda que sobresale por mucho más que su tamaño o ubicación.

Se trata de una casona construida hace más de un siglo que reúne historia, patrimonio y arquitectura en un mismo inmueble, convirtiéndose en una verdadera pieza única dentro del mercado inmobiliario porteño.

La propiedad perteneció durante décadas al reconocido pediatra Eduardo Mauricio Pereira Ramírez, quien instaló su consultorio médico dentro de la misma residencia y atendió allí a varias generaciones de familias del barrio.

A diferencia de otras viviendas antiguas que fueron remodeladas por completo, esta conserva gran parte de los espacios originales, permitiendo apreciar cómo era una casa de principios del siglo XX.

Actualmente se encuentra publicada por USD 640.000, un valor considerablemente inferior al de su lanzamiento al mercado, aunque continúa sin encontrar un comprador dispuesto a hacerse cargo de una propiedad con características tan particulares.

Además de su importancia histórica, el inmueble posee protección patrimonial. Esto implica que tanto la fachada como varios de sus elementos arquitectónicos deben preservarse, aunque los espacios interiores pueden adaptarse para nuevos usos compatibles con la normativa vigente.

La casona centenaria de Núñez que guarda una carta de Perón sigue en venta: cuesta USD 640.000 y no consigue comprador.
La casona centenaria de Núñez que guarda una carta de Perón sigue en venta: cuesta USD 640.000 y no consigue comprador.Re/Max

Arquitectura de 1925 y un documento histórico firmado por Juan Domingo Perón

La casa fue proyectada por el arquitecto Mario Sesana y finalizada en 1925, tras varios años de obra. Su diseño combina influencias inglesas y neerlandesas, una mezcla poco frecuente en la Ciudad de Buenos Aires que le otorga una identidad arquitectónica muy particular.

Distribuida en tres plantas sobre un amplio lote en esquina, conserva numerosos detalles originales que aumentan su valor patrimonial. Entre ellos se destacan los pisos de pinotea, las molduras artesanales, los vitrales, las aberturas de madera maciza, las escaleras originales y los techos de gran altura, características propias de las residencias construidas durante las primeras décadas del siglo pasado.

Sin embargo, el elemento que más llama la atención se encuentra en el antiguo consultorio. Allí todavía se conservan el escritorio, los muebles, bibliotecas, instrumental de época y distintos objetos personales que reflejan la trayectoria profesional del médico.

En ese mismo espacio también permanece una carta manuscrita enviada en 1955 por Juan Domingo Perón, quien reconoció públicamente la labor del pediatra.

En el documento, el entonces presidente expresó su agradecimiento por el compromiso del profesional con la salud pública y destacó la responsabilidad social que ejercen los médicos. La carta continúa formando parte del patrimonio familiar y representa uno de los objetos históricos más valiosos que alberga la propiedad.

La casona de Núñez fue construida en 1925, mantiene su arquitectura original protegida y salió al mercado por USD 640.000 tras una importante reducción de precio.
La casona de Núñez fue construida en 1925, mantiene su arquitectura original protegida y salió al mercado por USD 640.000 tras una importante reducción de precio.Re/Max

De casi un millón de dólares a USD 640.000: por qué todavía no aparece el comprador

La vivienda fue puesta a la venta en 2022 con un precio cercano a USD 960.000. Sin embargo, las condiciones del mercado inmobiliario y la dificultad para encontrar un comprador interesado en una propiedad de estas características llevaron a realizar sucesivas rebajas hasta alcanzar el valor actual de USD 640.000.

Según explican los responsables de la comercialización, la reducción responde a una actualización acorde con la realidad del mercado y busca ampliar el universo de interesados.

No obstante, vender una propiedad como esta presenta desafíos que no suelen aparecer en una operación convencional. Su protección patrimonial implica ciertas limitaciones para realizar modificaciones estructurales, mientras que el mantenimiento de una construcción centenaria requiere inversiones superiores a las de una vivienda moderna.

Al mismo tiempo, su gran superficie y su ubicación estratégica hacen que el perfil del comprador sea muy específico. Los especialistas consideran que el inmueble resulta especialmente atractivo para quienes buscan desarrollar proyectos institucionales, culturales, gastronómicos o profesionales sin perder el valor histórico del edificio.