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El universo de los trucos caseros para aplicar en el hogar es cada vez más grande y existe una técnica que se hizo muy popular, ya que permite quitar la suciedad acumulada en las asaderas del horno sin tener que recurrir a productos químicos.

Esta técnica, por su parte, puede aportar un beneficio más que importante al momento de limpiar los elementos de cocina, permitiendo una desinfección más efectiva.

En el caso de las placas del horno, que se utilizan para preparar carnes de todo tipo, la grasa puede quedarse acumulada y, en algunas situaciones, podría ser difícil de remover.

Qué se necesita para hacer este truco de limpieza

Según consta en el video publicado por la cuente @huele.a.limpio, los elementos que se requieren para llevar a cabo este truco casero de limpieza son muy sencillos de conseguir, económicos y que, en su mayoría, suelen estar en todos los hogares.

Los ingredientes:

  • Agua caliente
  • Jugo de limón
  • Bicarbonato de sodio
  • Papel aluminio

Gracias a los componentes ácidos del limón y la reacción química que se genera al combinarlo con el bicarbonato, esta técnica puede ayudar a otorgar una limpieza más profunda de las asaderas.

Paso a paso, cómo hacer el truco

Para llevar a cabo este método de limpieza casero, se deben seguir una serie de pasos, los cuales son importantes para que salga correctamente.

Paso a paso:

  • Retirar los restos de comida: antes de comenzar, quitar con una espátula o papel de cocina la mayor cantidad posible de grasa y residuos de la asadera.
  • Agregar agua caliente: colocar la asadera en un lugar donde pueda quedar en remojo y cubrir la superficie con agua caliente.
  • Incorporar bicarbonato y limón: agregar varias cucharadas de bicarbonato de sodio y distribuirlas sobre las zonas con mayor suciedad. Luego, sumar jugo de limón y dejar actuar la mezcla durante unos minutos.
  • Dejar reposar: esperar aproximadamente 15 a 20 minutos para que la combinación ayude a aflojar la grasa y los restos adheridos.
  • Frotar con papel aluminio: formar una pequeña bola con papel aluminio y utilizarla para frotar suavemente la superficie de la asadera, prestando especial atención a las zonas más difíciles.
  • Enjuagar y secar: retirar todos los residuos con abundante agua y secar bien la asadera antes de volver a utilizarla.

Un detalle importante

Es importante tener en cuenta que, si la asadera cuenta con una superficie antiadherente, es recomendable evitar el papel aluminio o un elemento abrasivo, debido a que podría dañarse.

Para estos casos, se puede utilizar una esponja, frotar suavemente y evitar cualquier tipo de rayón.