

En las rutas y calles argentinas, algunas señales de tránsito pueden generar confusión por la similitud de sus dibujos. Es el caso de tres carteles amarillos con figuras negras que advierten sobre irregularidades en la calzada: aunque pertenecen a la misma categoría, no indican exactamente lo mismo.
Se trata de las señales de perfil irregular, badén y lomada, identificadas con el código P.11 del Sistema de Señalización Vial Uniforme. Su objetivo es anticipar posibles modificaciones en la superficie del camino para que los conductores puedan adaptar la velocidad y circular con precaución.
Qué significa cada una de las tres señales de tránsito
Las tres señales tienen fondo amarillo y un símbolo negro que representa el perfil de la calzada visto de costado. La diferencia está en la forma que adopta el dibujo:
- Perfil irregular (P.11): presenta varias ondulaciones o desniveles. Advierte que se aproxima un tramo de camino con distintas irregularidades en su superficie, que pueden modificar las condiciones normales de circulación.
- Badén (P.11): muestra una depresión en el perfil de la calzada, similar a una curva hacia abajo. Indica que el camino presenta un desnivel descendente que luego vuelve a subir.
- Lomada (P.11): tiene una elevación en el dibujo, como una curva hacia arriba. Advierte la presencia de una saliente en el camino, que puede obligar a reducir la velocidad para atravesarla con seguridad.
Aunque las tres pertenecen al grupo de señales preventivas, cada una anticipa una característica distinta de la vía. Por eso, es importante reconocerlas y no interpretar que todas indican la presencia de un mismo obstáculo.

Qué deben hacer los conductores cuando encuentran estas señales
La presencia de cualquiera de estos carteles indica que se aproxima una irregularidad en la calzada. Ante esa advertencia, los conductores deben disminuir la velocidad, mantener el control del vehículo y evitar maniobras bruscas.
También es importante prestar atención a las condiciones del camino y a la distancia respecto de otros vehículos, ya que los desniveles pueden afectar la estabilidad y la circulación.
Las señales preventivas no establecen por sí mismas una prohibición, sino que advierten sobre una situación que puede representar un riesgo. Su función es permitir que quienes circulan anticipen las condiciones de la vía y adapten su conducción.
















