

La renuncia de Santiago Peña a la Presidencia de Paraguay cerró este jueves una semana en la que el caso Ueno Bank pasó del sistema financiero a la Justicia y terminó alcanzando directamente al Gobierno.
Ueno Bank, controlado por el Grupo Vázquez, había crecido en pocos años hasta superar los 3 millones de clientes. El Banco Central del Paraguay (BCP) inició esta semana el procedimiento de resolución de la entidad después de constatar un deterioro de su solvencia.
La medida puso en marcha la devolución de parte de los fondos de sus clientes y derivó en una investigación penal sobre las operaciones del banco.
La situación también expuso los vínculos que Peña había mantenido con el grupo empresario detrás de Ueno y llevó al Congreso a tratar un pedido de juicio político contra el presidente. El desenlace llegó este jueves.
El Banco Central puso en marcha el mecanismo de garantía de depósitos para devolver parte del dinero a los clientes de Ueno, la Fiscalía imputó a 27 personas vinculadas con el banco y el Congreso puso bajo la lupa la relación que Peña había mantenido con el grupo empresario detrás de la entidad.
La caída de Ueno también expuso el alcance que había adquirido el grupo en Paraguay y sus vínculos con empresas de tecnología, emprendedores y negocios que llegaron hasta la Argentina.
En paralelo, el episodio empezó a tener consecuencias sobre los activos paraguayos en los mercados internacionales: JPMorgan, que un mes atrás destacaba las oportunidades que ofrecía el país para atraer capital, ahora advierte sobre el impacto de la situación de Ueno en sus bonos.
El paso a paso para entender qué pasó en Paraguay
Para reconstruir cómo Ueno Bank llegó hasta esta semana, El Cronista consultó a periodistas y fuentes del sector financiero paraguayo y habló con empresarios vinculados con el ecosistema tecnológico y de innovación del país.
Con esos testimonios y la documentación oficial, esta es la secuencia que llevó al banco desde su origen como financiera hasta el proceso de resolución, la investigación penal y la crisis política que terminó con la renuncia de Santiago Peña.
Ueno Bank: de financiera a banco
Ueno Bank tiene su origen en Financiera El Comercio, una entidad paraguaya que fue adquirida por el Grupo Vázquez en 2021. A partir de esa operación empezó la etapa de Ueno, con una propuesta centrada en los servicios financieros digitales.
En 2023, el Banco Central del Paraguay (BCP) autorizó la transformación de Financiera Ueno en banco y ya comenzó a operar como entidad bancaria en diciembre de ese año.

El siguiente paso fue la incorporación de Visión Banco, una entidad bancaria paraguaya que Ueno absorbió mediante una fusión que se concretó en 2024 y amplió la escala de la institución.
Ueno siguió creciendo en cantidad de clientes y en servicios
A diciembre de 2025, Ueno Bank tenía 2,7 millones de clientes, según el informe de la agencia de calificación de riesgo FIX SCR. Para octubre de 2026, la propia entidad informó que había alcanzado los 3 millones y promocionó ese alcance con el mensaje “2 de cada 3 paraguayos eligen ueno bank”.
Para entonces, Ueno Bank estaba controlado por el Grupo Vázquez, un conglomerado empresarial con actividades en distintos sectores, entre ellos servicios financieros y tecnología. A diciembre de 2025, según FIX SCR, era el quinto banco privado de Paraguay tanto en cartera de créditos como en captaciones de depósitos.
Junio de 2026: las primeras observaciones del regulador
El 5 de junio de 2026, la Superintendencia de Bancos del Banco Central del Paraguay notificó a Ueno Bank que había detectado un exceso en el límite de créditos otorgados a personas vinculadas con la entidad. El banco tenía un plazo previsto por la normativa para adecuar esas operaciones y, según un informe que el BCP remitió al Senado en octubre, Ueno corrigió el exceso el 15 de junio.
La supervisión avanzó durante los meses siguientes y el 24 de julio, la Superintendencia pidió incorporar otras empresas al grupo de personas vinculadas y recalcular la exposición crediticia.
Ueno cumplió con ese requerimiento y, entre las operaciones utilizadas para adecuar la exposición, encaró la venta de una cartera de créditos, una operación que quedó bajo un sumario del BCP para determinar si existió financiación indirecta.
En octubre, el propio Banco Central informó al Senado que el exceso había sido corregido dentro del plazo previsto y que, por ese motivo, no había aplicado un plan de regularización ni sanciones a Ueno por ese episodio. Al mismo tiempo, el sumario sobre la venta de la cartera seguía abierto.
La revisión del regulador siguió después de esas actuaciones
Cuando el BCP explicó, el 3 de noviembre, por qué había iniciado el procedimiento de resolución, señaló que el análisis había comenzado el 5 de junio y que luego se profundizó hasta revisar las condiciones financieras de las operaciones y la trazabilidad de los recursos.
El organismo siguió revisando las operaciones y encontró problemas en la documentación de algunos créditos. También detectó activos cuyo valor debía ajustarse, lo que impactó en las cuentas de Ueno.
El 2 de noviembre: Ueno entra en resolución
El 2 de noviembre, el Directorio del Banco Central del Paraguay resolvió por unanimidad iniciar el procedimiento de resolución de Ueno Bank. La decisión se tomó después de que los ajustes realizados sobre los estados financieros durante el proceso de regularización llevaran el índice de solvencia de la entidad a menos del 50% del mínimo exigido.
El procedimiento quedó encuadrado en la Ley 2334/03 de Garantía de Depósitos y Resolución de Entidades de Intermediación Financiera. El BCP informó que la Superintendencia de Bancos dispondría la designación de interventores para verificar la situación patrimonial de Ueno y preservar sus activos durante el proceso.
La decisión también activó la protección prevista para los clientes de la entidad. Los depósitos cuentan con una garantía de hasta 75 salarios mínimos por persona y por entidad, que en ese momento equivalían a ₲228,3 millones. Para los montos que superaran esa cobertura, el BCP señaló que aplicaría los mecanismos previstos por la ley para procurar su recuperación.
3 de noviembre: la causa pasa a la Justicia
Después de la decisión del BCP, el Ministerio Público de Paraguay abrió una investigación a partir de la denuncia presentada por el regulador y la Fiscalía empezó a analizar las operaciones de Ueno y sus posibles implicancias penales.
Ese mismo día, fueron detenidas ocho personas vinculadas con Ueno Bank, entre ellas integrantes de la cúpula de la entidad.
Al día siguiente, la Fiscalía imputó a 27 personas vinculadas con Ueno y empresas relacionadas.
Según la acusación fiscal, la causa investiga presuntas irregularidades en operaciones realizadas entre 2025 y 2026, entre ellas préstamos y sobregiros otorgados a empresas vinculadas con el grupo económico que controlaba Ueno. La Fiscalía encuadró esos hechos en distintas figuras penales que ahora deberán ser analizadas por la Justicia.
La crisis llega al Gobierno
La decisión del BCP tuvo un impacto inmediato sobre los clientes de Ueno. El organismo puso en marcha el Fondo de Garantía de Depósitos, que permite cubrir hasta 75 salarios mínimos por persona y por entidad, y comenzó a organizar la devolución de los fondos dentro de ese límite.
El caso también alcanzó al Gobierno por los vínculos que existían alrededor de Ueno. Santiago Peña había sido accionista de Ueno Holding hasta marzo de 2025, mientras que Carlos Carvallo, entonces presidente del BCP, había ocupado anteriormente la presidencia de Financiera Ueno.
Carvallo renunció al frente del Banco Central el 3 de noviembre, un día después de que el organismo iniciara el procedimiento de resolución.
Con la investigación penal en marcha y el proceso de devolución de los fondos iniciado, 35 diputados presentaron un pedido de juicio político contra Peña y el vicepresidente Pedro Alliana.
Este jueves, mientras la Cámara de Diputados debatía la acusación, el Partido Colorado anunció que acompañaría el juicio político contra Peña.
Horas después, Peña presentó su renuncia. En el mensaje con el que comunicó la decisión, afirmó: “Lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas”.
También pidió disculpas a la población “si en algún momento” había fallado y señaló que su prioridad era la tranquilidad de quienes habían confiado sus ahorros al sistema financiero.
La Cámara de Diputados aprobó luego por unanimidad el juicio político contra Peña, con los 78 legisladores presentes a favor. El expediente pasó al Senado, que ahora debe decidir si continúa el proceso de destitución o acepta la renuncia presentada por el presidente.
Qué pasa con el dinero de los clientes de Ueno Bank
Con el procedimiento de resolución ya iniciado, el Banco Central comenzó a ejecutar los pagos y transferencias previstos para los clientes de Ueno. El organismo identificó a quienes tenían otras cuentas bancarias para transferirles directamente los fondos correspondientes al anticipo y habilitó nuevas cuentas para quienes no contaban con otra entidad bancaria.
El problema también alcanza a los recursos públicos que estaban depositados en Ueno. Según datos de la Dirección General del Tesoro del Ministerio de Economía, citados por ABC, el Estado y el Instituto de Previsión Social (IPS) tenían unos u$s 862 millones en Ueno a julio de 2026.
El organismo tenía alrededor de u$s 348,5 millones en depósitos e inversiones en la entidad al cierre de septiembre.
Desde el IPS informaron, además, que comenzó a trasladar hacia otras entidades bancarias las cuentas de unos 32.000 jubilados y pensionados que cobraban sus haberes a través de Ueno y aseguraron que los pagos de jubilaciones y el beneficio adicional de noviembre estaban garantizados.














