

Con una preparación en frío y pocas herramientas, la prensa francesa permite obtener un café suave, aromático y con menos acidez. Paso a paso, qué tener en cuenta para conseguir el mejor resultado en casa.
El café frío ganó protagonismo entre quienes buscan una alternativa refrescante sin resignar sabor. A diferencia del café tradicional servido frío, este método se basa en una infusión en frío (cold brew) que extrae los aromas y matices de manera gradual, dando como resultado una bebida más suave y equilibrada.
Ingredientes para preparar café frío en prensa francesa
- Café molido de buena calidad
- Agua fría
- Hielo
Para prepararlo, una de las herramientas más prácticas es la prensa francesa, un sistema que combina simplicidad y eficacia. Gracias a su filtro de émbolo, permite obtener una extracción pareja y conservar gran parte de los aceites naturales del café, responsables de su aroma y personalidad.

Paso a paso: cómo preparar café frío con prensa francesa
El primer paso consiste en colocar el café molido en la prensa francesa y agregar agua fría. Como referencia, se recomienda utilizar una proporción aproximada de una parte de café por cuatro partes de agua, lo que permite obtener un concentrado con buen cuerpo y sabor.
Una vez realizada la mezcla, hay que remover suavemente para humedecer todo el café y dejar reposar entre 12 y 24 horas. Cuanto más tiempo permanezca en infusión, mayor será la intensidad de la bebida. Durante este proceso, la prensa debe permanecer tapada, aunque sin bajar el émbolo.
Finalizado el tiempo de reposo, se presiona lentamente el filtro para separar los posos del líquido. El resultado es un café frío concentrado que puede servirse directamente sobre hielo o combinarse con leche, bebidas vegetales o algún toque dulce según las preferencias de cada persona.
Consejos clave para lograr un mejor cold brew
Uno de los aspectos más importantes es utilizar un molido medio o grueso, ya que las partículas demasiado finas pueden atravesar el filtro y generar una textura menos agradable. También es fundamental emplear siempre agua fría para evitar alteraciones en el perfil de sabor.
Mantener las proporciones recomendadas ayuda a conseguir un resultado equilibrado. Sin embargo, una vez dominada la técnica, es posible experimentar con ingredientes como canela o extracto de vainilla, que aportan notas aromáticas diferentes durante la infusión.
Qué tener en cuenta antes de preparar café frío
Para este método suelen funcionar especialmente bien los cafés de tueste medio a oscuro, ya que desarrollan sabores más intensos y complejos durante la extracción en frío. También conviene elegir granos de buena calidad para potenciar el resultado final.
Una vez listo, el café puede conservarse en un recipiente hermético dentro de la heladera por hasta una semana. De esta forma, es posible contar con una bebida refrescante lista para servir en cualquier momento, ideal para los días de calor o para quienes buscan una nueva forma de disfrutar el café.
Este contenido patrocinado fue elaborado con inteligencia artificial generativa y contó con la supervisión, edición y validación de un periodista de El Cronista.













