

Los alquileres de inmuebles para vivienda son una práctica cotidiana que atraviesa a millones de personas y en un contexto de precios altos y acceso limitado al crédito, muchos inquilinos buscan alternativas reales para llegar a la casa propia sin salir del sistema de alquiler tradicional.
En este escenario, existe una herramienta que permite transformar el pago mensual del alquiler en un paso concreto hacia la propiedad. Se trata del Leasing Inmobiliario, un mecanismo legal que le permite a los inquilinos acceder a la vivienda propia.
Qué es el Leasing Inmobiliario
El Leasing Inmobiliario es un esquema que combina un contrato de alquiler con una opción de compra futura. A través de este formato, el inquilino ocupa la vivienda como locatario pero con la posibilidad real de convertirse en propietario al finalizar el contrato.

Este instrumento funciona como una alternativa a la compra-venta tradicional, ya que en lugar de solicitar un crédito hipotecario desde el inicio, el inquilino accede al inmueble mediante pagos mensuales que luego se descuentan del precio final.
De tal modo, el Leasing Inmobiliario aparece como una opción viable para poder comprar una propiedad ya que el valor mensual del alquiler representa una porción del costo del inmueble.
Ley de Alquileres: cómo funciona el contrato de un Leasing Inmobiliario
El contrato del Leasing Inmobiliario combina dos acuerdos en uno solo. Por un lado, un alquiler convencional y por otro, una opción irrevocable de compra a favor del inquilino.

Desde el inicio del contrato, el propietario asume el compromiso de vender el inmueble si el locatario decide ejercer su derecho al finalizar el plazo pactado. Una de las claves del sistema es que los pagos mensuales se consideran parte del precio final del inmueble.
Cómo se define el precio final de la propiedad
El valor del inmueble bajo el esquema de Leasing Inmobiliario puede fijarse de dos maneras ya que brinda la posibilidad de establecerse al momento de firmar el contrato o definirse cuando el inquilino decide ejecutar la compra, una vez que finaliza el período de alquiler.
En cualquiera de los casos, el monto total abonado en concepto de alquiler mensual durante la vigencia que tuvo el contrato se descuenta del precio final.
Además, este tipo de contratos se instrumenta mediante escritura pública y se inscribe en el Registro de la Propiedad Inmueble, por lo que cuenta con un respaldo legal y seguro al momento de realizar una operación de este tipo.












