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Una mujer de Mendoza logró hallar a su hijo tras casi cuatro décadas de búsqueda ininterrumpida. El pequeño bebé había desaparecido de forma misteriosa en 1986 cuando era apenas un recién nacido. Así, esta conmovedora historia cerró un capítulo doloroso con la confirmación de la identidad de los restos.

La madre nunca detuvo las denuncias ante las autoridades y mantuvo activa la causa durante años. Sin embargo, la investigación judicial permaneció trabada por la falta de pistas concretas sobre el paradero del menor. Finalmente, el hallazgo de restos óseos permitió destrabar el expediente y avanzar en el esclarecimiento del hecho.

¿Dónde y cómo encontraron los rastro del bebé tras casi medio siglo?

Durante décadas, los equipos policiales orientaron las búsquedas hacia zonas rurales, viviendas particulares y antiguos centros sanitarios. Las autoridades siguieron decenas de pistas falsas e hipótesis sobre una presunta adopción ilegal fuera de la provincia. Sin embargo, ninguno de esos operativos arrojó resultados positivos para la causa.

El giro decisivo ocurrió cuando la fiscalía revisó los libros de registro y los archivos del Cementerio de la Capital. Los investigadores detectaron irregularidades en el ingreso de un lactante NN sepultado en una fosa común en 1986. Por esta razón, el juez ordenó la exhumación inmediata del sector para recuperar los restos biológicos.

El cementerio donde aparecieron los restos con la medallita.
El cementerio donde aparecieron los restos con la medallita.Prensa Mendoza

Durante la excavación en el cuadro del cementerio, los peritos encontraron los huesos junto a una pequeña medallita metálica. La madre reconoció el objeto sin dudarlo como el accesorio que llevaba su bebé al momento de la desaparición. Mientras tanto, la Fiscalía dispuso que se realicen pruebas genéticas para confirmar científicamente el lazo de filiación.

El Cuerpo Médico Forense completó los estudios biológicos de rigor sobre el material extraído en la zona. Así, las pruebas de ADN validaron la coincidencia genética entre la mujer y la víctima. Por su parte, los fiscales investigan la cadena de responsabilidades por el ocultamiento de los datos durante casi 40 años.

De esta manera, la mujer que buscó a su bebé desde 1986, casi 40 años después, mediante la medallita, pudo identificar los restos y poner fin a un periplo de casi medio siglo.