

Vivir en Italia a bordo de un yate histórico, despertarse en pleno Mediterráneo y tener tiempo libre para recorrer los alrededores es una experiencia que parece sacada de una película. Sin embargo, existe una propuesta de voluntariado que permite hacerlo realidad a cambio de colaborar en la renovación de una embarcación de 27 metros.
La oportunidad, publicada en Worldpackers, está destinada especialmente a personas con conocimientos prácticos de fontanería que quieran sumar experiencia en un proyecto real de reacondicionamiento de un yate a motor. A cambio de 25 horas de ayuda semanal, el anfitrión ofrece alojamiento a bordo, comidas, habitación privada y dos días libres por semana.
Cómo es el voluntariado en Italia
El proyecto consiste en la reforma de un yate a motor histórico de 27 metros ubicado en el Mediterráneo. El voluntario trabajará directamente junto al propietario, quien es ingeniero naval, y participará de distintas tareas relacionadas con los sistemas de agua de la embarcación.
La propuesta busca personas prácticas, responsables y con conocimientos técnicos básicos que puedan colaborar en un proyecto real de refit. Las tareas son explicadas previamente y se realizan paso a paso, con objetivos diarios definidos.
Además de adquirir experiencia en trabajos de reacondicionamiento de embarcaciones, quienes participen podrán conocer cómo es la vida cotidiana a bordo de un yate y disfrutar de su entorno durante el tiempo libre.

Qué tareas deberán realizar los voluntarios
Las principales actividades están relacionadas con la instalación, reparación y mantenimiento de los sistemas de fontanería del yate.
Entre las tareas previstas se encuentran:
- Ayudar con la instalación y conexión de cañerías y mangueras de agua.
- Colaborar con la instalación de tanques y bombas de aguas grises y negras.
- Conectar fregaderos, desagües y líneas de agua dulce.
- Reemplazar o ayudar con los maceradores de los inodoros.
- Revisar, limpiar y organizar las instalaciones de fontanería ubicadas en zonas de la embarcación.
- Participar en otras tareas generales de reacondicionamiento vinculadas con la fontanería.
El trabajo será de aproximadamente 4 a 5 horas por día, cinco días a la semana, generalmente durante la mañana o las primeras horas de la tarde. El horario puede modificarse ligeramente dependiendo del clima y del acceso a la marina.
Las tardes quedan generalmente libres para descansar, conocer la zona o disfrutar del mar.
Qué ofrece el voluntariado
Uno de los principales atractivos de la propuesta es que el voluntario podrá vivir directamente a bordo del yate, sin tener que pagar alojamiento durante su estadía.
La experiencia incluye:
- Habitación privada a bordo.
- Desayuno, almuerzo y cena durante la estadía.
- Dos días libres por semana.
- Uso gratuito de la lavandería.
- Acceso a una cocina equipada.
- Internet básico, pensado para quienes necesiten conectarse.
- Traslado desde el punto de llegada hasta el lugar.
- Algunas bebidas y comidas incluidas.
- Certificado de finalización al terminar la experiencia.
De esta manera, quienes sean seleccionados podrán combinar el trabajo práctico con tiempo para conocer el destino y disfrutar del entorno mediterráneo.

Quiénes pueden postularse
La convocatoria admite personas de entre 24 y 75 años. Se aceptan voluntarios individuales, parejas y dúos de voluntarios.
Entre los requisitos indicados se encuentran:
- Tener pasaporte de la Unión Europea o visa/ciudadanía de Estados Unidos.
- Contar con seguro de viaje.
- Tener conocimientos o experiencia práctica relacionados con las tareas de fontanería.
- Ser una persona responsable y respetuosa con el espacio compartido.
- Seguir las indicaciones de seguridad y consultar antes de realizar una tarea nueva.
El anfitrión destaca que no se necesita únicamente experiencia técnica, sino también responsabilidad, buena comunicación y respeto por la embarcación, ya que se trata de un espacio de trabajo y convivencia.
Qué gastos quedan afuera
Aunque el alojamiento y las comidas están incluidos, hay algunos gastos que deberán ser afrontados por el voluntario.
La propuesta no incluye los vuelos, el seguro de viaje, el transporte interno ni la visa, en caso de que sea necesaria para ingresar o permanecer en Italia.
Por eso, antes de postularse, es importante verificar los requisitos migratorios correspondientes a la nacionalidad de cada persona.













