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En varios países, el emprendimiento se convirtió en una de las opciones más elegidas por quienes buscan crecer y encontrar nuevas oportunidades en el mercado laboral. Esta tendencia tiene especial fuerza entre los jóvenes, que priorizan la autonomía, la creación de iniciativas propias y la posibilidad de transformar sus ideas en un proyecto comercial.

En España, esta realidad se refleja principalmente en el crecimiento de los trabajadores autónomos, mientras que en otros países la decisión de emigrar en busca de mejores perspectivas profesionales también puede entenderse como una forma de iniciar un nuevo camino. Más allá de las diferencias, quienes toman la decisión de emprender tienen un punto en común: la determinación y el esfuerzo necesarios para llevar adelante sus objetivos.

Ese fue el camino que tomó Paula Álvarez, quien hace tres años resolvió emigrar a España con la intención de acceder a nuevas oportunidades. La joven colombiana, de 24 años, se desempeñaba como auxiliar contable en su país, pero al instalarse en territorio español debió comenzar nuevamente desde cero.

“Pasé de ser auxiliar contable en Colombia a limpiar pisos para sobrevivir”, contó en un video publicado en su cuenta de TikTok. Su experiencia rápidamente llamó la atención de los usuarios y terminó por convertirse en una historia viral.

Las dificultades de conseguir trabajo como inmigrante en España.
Las dificultades de conseguir trabajo como inmigrante en España.mirsad sarajlic

¿Cuáles son las dificultades de emigrar y dejar un trabajo atrás?

La reconversión de Paula fue radical, pero el relato no se queda en la caída profesional. En el mismo video reconoce algo inesperado: “La niña de casa que tuvo que aprender a limpiar y a cocinar para poder sobrevivir en un país nuevo me llevó a descubrir que me gusta la cocina”.

El proceso de adaptación la obligó a desarrollar habilidades que nunca había tenido. Antes de emigrar, en su casa “no me tocaba ni mover un solo dedo” porque era, según sus propias palabras, “la mimada de mi abuela”.

Ese contraste hace aún más brusco el cambio: la migración no solo la empujó a limpiar casas, sino a adquirir destrezas cotidianas que antes habían estado fuera de su vida.

“Me tocó aprender a limpiar. El que ha emigrado sabe que una se tiene que volver lo que nunca ha sido”, afirma.

¿Qué planes tiene Paula para el futuro?

A pesar de todo, Paula no habla solo de pérdida. Su relato mezcla el esfuerzo con una perspectiva de futuro clara. “Hasta el día de hoy estoy súper orgullosa de mí misma”, afirma, y aclara que el trabajo doméstico es “solo el comienzo”: quiere seguir formándose, crecer profesionalmente y emprender algún día.

“Soy una soñadora despierta, pero eso es lo que me mantiene en pie. Soy una auxiliar contable limpiando pisos, pero esto es solo el comienzo”, cierra.

La salida laboral más rápida para los inmigrantes en España

El caso de Paula no es excepcional. Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) reflejan una realidad extendida: cerca del 45% de las personas que trabajan en el empleo doméstico en España son extranjeras, y más del 95% son mujeres. El sector da empleo a más de medio millón de personas en el país.

Para muchas de ellas, el trabajo doméstico no es una elección, sino el primer escalón posible en un sistema que no reconoce automáticamente las titulaciones o trayectorias profesionales del país de origen.